¿Aguantarán la presión?

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Francisco Ameliach Orta

Esta semana un grupo de dirigentes de la oposición al Gobierno del presidente Nicolás Maduro tomó la decisión de firmar un acuerdo político para hacer esfuerzos en lograr que seguidoras y seguidores de la extrema derecha venezolana desistan de promover, ante actores transnacionales, acciones guerreristas contra su patria y retornen a la lucha política democrática.

Recordando la celebre frase de Clausewitz: “La guerra es la continuación de la política por otros medios”, cabría preguntarse: ¿Qué es la política? ¿Cuándo deja de ser política y pasa a ser guerra?
La política es un proceso de integración de la sociedad a un proyecto político que se realiza con base en relaciones de poder, siendo capaz de preservar la paz y la soberanía nacional. La esencia de la política es la paz, ésta no excluye a la lucha ni implica la rendición de una parcialidad política. Los acuerdos políticos buscan la convivencia pacífica regulando la lucha que es un componente vital de la existencia humana.

La diferencia fundamental entre la lucha política con la guerra está determinada por la intervención de un actor transnacional estatal o no estatal, que tiene como objetivo someter a un país a sus intereses mediante acciones directa o indirectas que pueden ser letales o no letales, militares o no militares. En esto consiste la guerra moderna; las guerras de dominación en la actualidad no implican necesariamente la violencia armada pero si un alto sufrimiento del pueblo mediante asedios criminales.

En el caso de Venezuela, la intervención del imperio estadounidense empleando a dirigentes de la extrema derecha venezolana como agentes de guerra, es más que evidente. Su objetivo principal es recuperar el control de nuestras riquezas, sobre todo la petrolera que manejaron a su antojo durante todo el siglo XX, hasta 2003 cuando Chávez lideró la unidad cívico – militar que derrotó a la maquinaria imperial globalizada liderada por Estados Unidos.

Es hora de unidad nacional con base en el respeto de las diferencias, el reconocimiento mutuo y la convivencia pacífica, todo en el marco de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

¿Aguantarán la presión de la mediática imperial globalizada y retornarán a la política?
Hacemos votos para que los guíe el interés nacional.

@AmeliachPSUV

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