Acuerdo y recuerdo

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Sostenemos, no desde ahora sino desde siempre, que la inmensa mayoría de los problemas que padecemos hoy los venezolanos derivan directamente de un mismo fenómeno comunicacional, cuya incidencia sobre la vida del país ha terminado por convertirse en detonante de la llamada crisis venezolana, por encima incluso de los aspectos políticos o económicos que han sido usados recurrentemente por los analistas para explicarla.

A partir de la influencia cada vez más determinante de la narrativa del medio de comunicación en la orientación del debate político venezolano, se han agudizado como nunca antes en nuestra historia las contradicciones de la sociedad en su conjunto. Lo que le ha servido a la oposición venezolana para alcanzar una dimensión eminentemente virtual que, salvo la innegable preeminencia que ha tenido en la generación de violencia en las calles, jamás ha podido alcanzar en la realidad.

Un fenómeno fácil de comprender, cuando se conoce el control que tiene ese sector de la política en la orientación de la línea editorial de la gran mayoría de los medios de comunicación, y por ende, de las matrices que se mueven minuto a minuto a través de las cada vez más extendidas y determinantes redes sociales.

Se entiende así por qué es ese el único espacio, el comunicacional, en el que la oposición ha podido aparecer eventualmente como mayoría, cuando en realidad jamás lo ha sido ni en las asambleas de barrio, ni en las movilizaciones de calle, ni mucho menos en las elecciones.

Conscientes como son de esa innegable verdad, la de la acomodaticia comunicación que tiene a su servicio, es lo más probable que a partir de hoy los distintos puntos del acuerdo al que esa oposición (porque sabemos que ahí no está toda la oposición representada) ha llegado con el Gobierno, comenzarán a ser tergiversados uno a uno de la manera más impúdica e irresponsable.

Lo primero que empezarán a vocear, con toda seguridad, es que dicho acuerdo sería demostración de que el Gobierno está debilitado, o que se siente acorralado de alguna manera. Lo han dicho siempre y siempre han mentido.

Jamás reconocerán, porque carecen de seriedad para ello, que es este un gran paso en el esfuerzo de conciliación nacional impulsado por el presidente Nicolás Maduro.

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