Pateando el mercado | Cómo resolver el salao cuando la carne vuela

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El precio de la carne volvió a su tendencia alcista, luego de que hace un par de semanas había caído de los Bs. 30.000 en que se encontraba a cerca de Bs.18.000.

Ahora regresó por sus fueros y a alta velocidad. Locales de la calle Argentina que hace 15 días exhibían precios de Bs.18.000 el kilo, los ubican por encima de los Bs.23.000, mientras otros ya subieron la cuesta de los Bs.25.000 y Bs.27.000.

El comportamiento de los precios ha cambiado. La cartelización ha cedido espacio y cada quien pone el precio que mejor le parece.

En una misma calle cinco locales pueden presentar variaciones de hasta cinco mil o más bolívares por el mismo producto, de manera que la gente debe patear el mercado para descubrir opciones.

El brinco del costo de la carne hace que el público busque otros rubros para suplir la parte de proteínas que requiere la dieta diaria.

Una de ellas se desplazó hacia las vísceras y otras partes de la res. Varios locales presentaban ofertas en el precio de la panza de res, componente básico del famoso mondongo y de los callos a la madrileña.

La vendían a Bs.9.800 el kilo, mientras el bofe se expendía a Bs. 9.000 y la lengua a Bs.7.500, es decir, a mitad o menos, del precio de la carne. El hígado, un poco más elevado, se conseguía a Bs. 20.000.

Otra importante fuente de proteínas son los granos. Luego de varios meses desaparecidos del mercado (solamente se negociaban por la vía del bachaqueo los provenientes de las cajas Clap y únicamente lentejas y caraotas) reaparecieron con mayor variedad.

En Catia regresó su venta a granel, en comercios y en la calle. Los frijoles blancos, negros (caraotas) y bayos, las arvejas amarillas, las lentejas, los quinchonchos, se pueden comprar en Bs. 5.000 el paquete de medio kilo, esto con punto de venta. Los garbanzos los vi en un solo sitio en Bs. 7.000 el kilo, pero en efectivo.

Para resolver el salao en sustitución de la carne, los consumidores también apelan a los vegetales. Aunque estos artículos no son de contenido proteico, tienen otros nutrientes, como vitaminas, minerales, ácido fólico que son también importantes para la salud y el bienestar.

Es el caso de la berenjena. El aumento de la demanda de este vegetal ha disparado su precio de Bs. 2.000, a principios de año, a Bs. 5.000 el kilo. Sin embargo sigue siendo una opción ante el permanente vaivén del precio de la carne.

Se prepara horneada o se guisa con otros vegetales y puede servir para acompañar con arroz y plátano, entre sus diversas combinaciones. También se incluye en estos menús vegetarianos los calabacines guisados u horneados y las chayotas. Los dos últimos pueden costar entre Bs.5.000 y Bs. 8.000. Las amas de casa los compran en forma abundante.

Los huevos, otra fuente importante de proteínas, han estabilizado su precio en las últimas tres semanas. Se consiguen en Bs. 24.000 el cartón de 30 unidades y algunos comercios lo venden hasta en Bs.22.000.

También la sardina. Extraordinaria fuente, no solo de proteínas, sino de omega tres para combatir el colesterol y los triglicéridos. Se consigue a Bs.3.000 el kilo en mercados y pescaderías.

La ñapa. Una buena noticia, el limón viene bajando de precio. En un recorrido por la calle Colombia, buhoneros, muchos de ellos con punto, lo expendían a Bs. 3.000 y Bs. 4.000 el kilo. Mientras en la Panamerican, pequeños comercios lo tienen en Bs. 6.000. Hace unos meses este producto estaba prácticamente desaparecido de los anaqueles y llegó a “cotizarse” hasta en Bs. 18.000.

Pregunta, pasa dato y coméntame aquí mismo lo que viste pateando el mercado.

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