Aníbal fusiona el buen servicio y la publicidad

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El olor a carne a la parrilla, sin humo ni carbón es lo primero que te atrapa al llegar a Caracas Burguer, un puesto de comida rápida que tiene siete meses en el mercado.

Está ubicado en Plaza Venezuela. Su dueño, Aníbal Ramírez, asegura que ese punto no lo quería nadie por su ubicación; sin embargo, su emprendimiento trajo un nuevo ingrediente a la comida rápida que innovó el sector y ahora es el puesto que más comida vende en la zona: los pepitos y hamburguesas se preparan con carne de primera, lomito o punta trasera, mientras que el perro caliente se rellena con salchicha polaca.

Aníbal decidió emprender este negocio por sus conocimientos de la parrilla que prepara desde hace 10 años: “antes tenía un negocio en La California; después me vine a Plaza Venezuela pero no podía trabajar con el humo y el carbón por medidas sanitarias, así que decidí hacerlo en el carrito de comida rápida en un sartén especial para asar carne”.

La limpieza y calidad de la comida es vital para su negocio. Dice que emprender en Venezuela es un proceso engorroso por la cantidad de trámites que hay que hacer pero, toda vez que se tengan los permisos, lo que hay que hacer es mantener la buena imagen y calidad.

“Tengo conocimientos de publicidad y eso lo he aplicado en el negocio. Manejo las redes e invito a la gente a opinar sobre el servicio”, dice Aníbal desde su carrito frente a la sede del Seniat, en Plaza Venezuela.

El que va repite. Caracas Burguer trabaja de lunes a lunes hasta las 11:00 de la noche. Los fines de semana las colas de carros son interminables; de hecho, sus rivales más cercanos en la conocida “calle del hambre” aseguran que ese puesto ha logrado increíble cantidad de clientes en pocos meses.

“El secreto, aparte de la carne bien adobada, es la atención. Los trabajadores no pueden cocinar apurados, no pueden pedir propinas, deben ser educados con los clientes, las salsas y la carne deben quedar igual todos los días, y todas las semanas vamos creando nuevas especialidades”, explica Ramírez.

Este emprendedor, que nació en Petare, tiene 31 años y dice que apostar por Venezuela es la mejor inversión.

Aníbal se encarga de las compras y atiende a los clientes, “el que va a Caracas Burguer repite”, dice jocosamente. Están pensando en servicio de delivery por la alta demanda. Él y su esposa quieren trasladar su negocio a un local. A través de las redes sociales los consigues como caracasburguerbuenprovecho.

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