Julio Cortázar fue un autor controversial

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El primer trabajo que tuvo Julio Cortázar fue como maestro rural en Banfield, un suburbio de Buenos Aires. A ese poblado llegó con sus padres cuando tenía cuatro años.

La historia cuenta que Cortázar nació por accidente en Bruselas (26 de agosto de 1914), la capital belga, donde su padre estaba destacado como embajador argentino. Esto le permitió obtener la nacionalidad paterna, a la cual optó por renunciar, al pedir la francesa en 1981, como protesta por la dictadura que, en ese momento, gobernaba Argentina.

Es que su relación con París comenzó al poco tiempo de haberse mudado a la capital argentina. A comienzos de los 50, conocido entonces como Julio Denis, publicó el poemario Presencia, aunque pocos sabían que era un seudónimo, y menos aún quién estaba detrás de él.

Pocos meses después, recibió una beca para estudiar en París. Concluida la etapa de sus estudios, Cortázar consiguió un empleo como traductor en la Unesco, lo cual le permitió establecerse en esa ciudad.

Su literatura comenzó a escalar. Influenciado, principalmente, por Jorge Luis Borges, el nombre de Cortázar comenzó a ubicarse dentro de los más importantes de las letras latinoamericanas de la década de los 60. El éxito de Rayuela, sin duda lo más importante de su obra, lo ayudó a eso.

Por ejemplo, Martín Schifino, en el portal Revista de Libros, se refiere así a la obra del autor, utilizando, precisamente, como excusa su obra más emblemática.

“Parafraseando el “Tablero de dirección” de Rayuela, podría decirse que, a su manera, Julio Cortázar fue muchos escritores, pero sobre todo dos escritores. El primero, fascinado por la maquinaria de la narración, concibió cuentos que abundan en vueltas de tuerca y efectos clásicos. En La continuidad de los parques, por ejemplo, un hombre es asesinado mientras lee una novela en la que otro va a ser asesinado; en La noche boca arriba, un personaje tiene un accidente de motocicleta y, durante su convalecencia en el hospital, alucina con un guerrero que será sacrificado por una tribu mesoamericana”.

Cortázar tuvo la habilidad de escribir con la misma pluma novelas, cuentos y poemas. Aunque algunos críticos han ubicado sus libros en la categoría de “narrativa inclasificable”, no ponen en duda el mérito que logró el autor. Solo que no todo el mundo acepta las rupturas de esquemas y fórmulas de la misma forma.

También tuvo influencia de los dos grandes conflictos mundiales. Nació cuando explotó la I Guerra Mundial y vio cómo se desarrolló la II Guerra. Cortázar dijo, en una entrevista en 1983 en México, (y que está en YouTube) que siempre estaba del lado de los justicieros. “En la II estaba con los aliados y en contra de los nazis y en la Guerra de España estaba en contra del franquismo”.

LA BOMBA ATÓMICA

  • Libro infinito, gigantesca humorada, bomba atómica, grito de alerta, el agujero negro de un enorme embudo así definió Cortázar a Rayuela, publicada en 1963.
  • Sus críticos acusaron a la novela como de desvergonzada y europeizante.
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