Aceras y brocales | Apretarse el cinturón

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-Corren tiempos de violentos zarandeos e incertidumbres, que exigen talento, creatividad, audacia, sistematización y disciplina.

-Venezuela es objetivo obsesivo de un sector dominante del mundo, que ha enfilado solo parte de su fortaleza, pero muy dañina, sobre sus habitantes y su territorio. Una agresión de exterminio indiscriminado y despojo del territorio para desarrollar los tres “ilícitos” (Judith Valencia). Y de ñapa, pillar tajadas de las riquezas del país.

-La realidad no está para banalidades, superficialidades, ocurrencias, desorden, exclusiones, descoordinaciones, improvisaciones, impericias, impunidades, alcahueterías, pantallerías, ejercer cargos por whatsapp y un galáctico etcétera.

-Necesario es cambiar radical, amplia y urgentemente muchos enfoques, estrategias, acciones y controles (o más bien su ausencia), en todos los temas y áreas del desarrollo, y desde el ámbito familiar, vecinal hasta el regional y nacional.

-Cada persona, familia, grupos en sitios de producción, trabajo, estudio y vanguardia designada o electa, todos, debemos revisarnos y amalgamarnos en una articulación inteligente, concertada, respetuosa, activa y coherente.

-Hay que apretarse el cinturón, no sólo en gastos como simboliza familiarmente esa expresión, sino sobre todo en conciencia y capacidad de ser mejores individuos, pero en conjunto. Con lucidez, los saberes y actitudes, en colectivo, se le gana a la adversidad que nos tocó. Si no cambiamos, nos cambiarán.

De todo un poquito

Hace 39 años “…sólo se mojaron…”. Mañana 15 de agosto, aniversario de su naufragio, el Grupo Madera merece, además de un homenaje, una pausa para ponderar y reaprender sobre cómo un barrio forja talentos, un Estado afronta tragedias, un servicio de navegación carece de salvavidas, la espontánea solidaridad y valentía de pobladores frente a una emergencia y otras cotidianeidades.

Guarderías públicas. Si en cada institución del Estado, en sus espacios o en otros cercanos, los empleados se alternan para entretener a sus hijos, crearíamos un sistema de cuidado diario, formación lúdica y diversión sana, de una parte de nuestros niños, en período de optimizar recursos.

Centro nacional de la vivienda. Hace falta (mucha), la creación de un ámbito de investigación, desarrollo, construcción de prototipos y ejecución de proyectos pilotos, para evaluar la experiencia y pautar el futuro, del urbanismo, la ciudad y de la vivienda en tiempos de cambios. Así fueron en su momento, con fabulosos aportes, la oficina Diseño en Avance en el Banco Obrero y el Idec en la UCV.

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