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Luis Mariano Rivera, el poeta de la sencillez

Hace 112 años nació el autor de “Canchunchú florido”
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Zaida Campos.- “A mí me gusta cantar / canciones para mi pueblo / canciones que tengan gracia / y alegría por dentro / canciones que digan algo / que arranquen del sentimiento / canciones tontas no gusto / para cantarle a mi pueblo / en mi cantar sólo busco / en mi cantar sólo quiero / cantar las cosas sencillas / que tengan sabor eterno”, así declamaba en uno de sus poemas el cantante, compositor y dramaturgo popular venezolano Luis Mariano Rivera, de cuyo natalicio se cumplen mañana 112 años.

Rivera nació en Canchunchún, pequeño poblado cercano a Carúpano, en el estado Sucre, el 19 de agosto de 1906. La temprana muerte de su madre lo llevó a trabajar como peón en la hacienda de su propio padre para contribuir con el sustento familiar. Pero ni crecer en medio de las necesidades propias de la Venezuela rural de ese entonces, ni las circunstancias personales que le tocó afrontar, quebrantaron el carácter apacible, pero certero, y la sensibilidad que lo acompañaron a lo largo de su vida.

“Pasaba algo en mis adentros: sentí amor por todas las cosas, nunca llegué a odiar, ni siquiera a mi padre, a quien todavía guardo respeto. Así crecí, entre el amor y el dolor, porque el dolor es una escuela. Todo eso que yo viví hoy lo traduzco en mis canciones y en mis versos”, refirió en una oportunidad.

Su escasa formación académica no le impidió desarrollar su vena poética y artística. Aprender de forma autodidacta a tocar instrumentos musicales y se destacó recitando versos en público. Sin embargo, la burla de un niño al error ortográfico que cometió en un letrero, le hizo volver a la escuela, a los 38 años, para aprender a leer y escribir correctamente. Pero fue una década después cuando comenzó a explotar esas cualidades que más tarde lo llevaron a ser reconocido como “cantista” -como el mismo de definía- y compositor.

De sus raíces campesinas y de su amor por la tierra que lo vio nacer surgió una de las canciones más hermosas y más interpretadas de la música popular venezolana: Canchunchú florido, tema que llenó de orgullo al poeta y al país cuando fue versionado por la Orquesta Filarmónica de Londres.

También es autor de Cerecita y La guácara, popularizadas en la voz de Gualberto Ibarreto; El mango, Cundeamor, Carúpano, tierra mía; Mi comai Juana y Juana Francisca, que Paul Muriat convirtió en un éxito de la música instrumental en Japón. Sus composiciones también han sido interpretadas por Simón Díaz, Cecilia Todd, Jesús Sevillano, Lilia Vera y Rafael Montaño, además de cantantes líricos como Morella Muñoz e Idwer Álvarez, y las agrupaciones Contrapunto y Serenata Guayanesa, entre otros.

Luis Mariano Rivera murió, a los 95 años, rodeado de sus querencias y de la naturaleza que inspiró buena parte de la obra con la que engalanó a la música tradicional venezolana.

  • En 1966 la Universidad de Oriente publicó su ensayo “Canchunchún florido, valle mágico”.
  • En 1975 recibió su primer reconocimiento en el Poliedro de Caracas.
  • En 1984 fundó el ateneo de su pueblo.
  • En 1991  le otorgaron el Premio Nacional de Cultura Popular.
  •  En 1994 fue declarado Patrimonio Viviente del estado Sucre.
  • Alí Primera le dedicó “La canción de Luis Mariano”.
  • lInstituciones como la Universidad Politécnica Territorial de Paria y el Teatro de Cumaná llevan el nombre de Luis Mariano Rivera

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