Julio Mayora: “No fue fácil”

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“Quiero superar la marca de Julio Luna en pesas de tres juegos olímpicos, aparte de pasar de los cuarenta años practicando esta disciplina. Claro está, ganando un presea olímpica”, recalcó Julio Mayora, quien cumplirá apenas 23 años este dos de septiembre.

El hombre récord en Juegos Panamericanos en la categoría de 73 kilos con 349 en total (153 en arranque y 194 en envión), va por más para Tokio 2020: “Espero para esos meses llegar a los 360 kilos.

En este momento a nivel mundial, está el chino que es prácticamente inalcanzable, pero mis rivales inmediatos son el de Estados Unidos y Corea del Sur. Con ellos pelearía la presea de plata o bronce”.

Expresó satisfacción por conseguir un nuevo registro continental: “No fue fácil romper el record panamericano por la diferencia de kilos, salí con 185 y luego me mandé a 194 para lograr ese record que me motiva bastante”.

A pesar de la presencia del poderoso asiático, manifestó el haltero criollo que algún día romperá una marca mundial: “Es uno de mis objetivos. Fíjate, que después que tuve la medalla de oro, me lance para el récord mundial pidiendo 197 kilos, pero no pude. No es fácil pero creo que trabajando fuerte sí se podría lograrlo en el próximos torneos. Eso sí, contando con el apoyo del gobierno”.

Considera que puede mantenerse en la categoría de los 73 kilos por lo menos esos tres ciclos olímpicos que pronosticó: “Eco lecuá (o así es la idea). Como dices: quiero ser el caballo viejo de las pesas en Venezuela, tal como lo fue Luna. Él fue un ejemplo a seguir por su disciplina”.

Eso sí, este guaireño oriundo de Catia La Mar exige como el resto de sus compañeros rapidez a la hora de asignar los recursos “para concentrarnos con antelación antes de cada cita importante.

En el caso de Perú cumplieron, porque estuvimos concentrados dos meses en esa nación. Sin embargo, para el Mundial de Tailandia del 16 al 22 de septiembre, deberíamos estar en esa nación a finales de este mes para aclimatarnos y poder cumplir bien nuestros objetivos”.

En familia. En los próximos días Mayora, su esposa Isaura Hernández y la niña de ambos: Juliailys de apenas dos meses, se mudarán al apartamento que les entregó el Gobierno Bolivariano en Fuerte Tiuna de Caracas.

“El presidente Nicolás Maduro cumplió. Ahora espero que me ayude a subir mi beca deportiva mensual de sesenta mil a trescientos mil por lo menos. Además, que la paguen cada treinta días y no acumulen tres meses para cancelar todo”, señaló humildemente.

Agregó que “también necesito un carro sencillo, no estoy pidiendo nada lujoso, para poder llegar rápido a mis entrenamientos en el IND en La Vega, ya que el problema del transporte público siempre es un calvario y todos lo sabemos. Si los deportistas estamos cómodos y sin preocupaciones podemos rendir más”.

Cuando se le pregunta si en su natal y hoy estado La Guaira, la gobernación lo ha apoyado, le sale un tajante “nada… para nada. Quisiera tener más apoyo de mi entidad, las pesas es el deporte olvidado por la Gobernación de La Guaira. Creo que no es justo que para unas disciplinas sí hay apoyo y para nosotros no. Tenemos muy buenos resultados en el país, los cuales nos llevan a estar incluidos en las selecciones nacionales, y cuando competimos afuera también demostramos nuestro gran nivel”.

A Julio le encantó el mundo de la halterofilia desde los nueve años: “Le decía a mi mamá y mi familia que me gustaban mucho. Que sentía podía destacar en este deporte”.

Sin embargo, fue a los trece que Oswaldo Tovar (“mi entrenador de toda la vida”) lo observó en la Escuela Barrio Aeropuerto y lo encauzó definitivamente en ese mundo.

“También a esa edad practiqué boxeo, pero a los dos meses me cansé de recibir coñazos en la cara y me fueran a desfigurar (risas). También a los quince años practiqué futbolito. Era bueno a la defensa y al ataque. Tenía potente patada a la derecha e inclusive espichaba pelotas cuando chutaba. Sin embargo, no tuve la oportunidad de que un cazatalentos me encauzara en la práctica más organizada. Hoy en día lo sigo practicando como hobby”, recordó este jovencito siempre activo.

Y casi desde esos trece años, Mayora viene entrenando por lo menos tres días a la semana (una hora de ejercicios auxiliares como sentadillas en las mañana; más hora y media del clásico arranque y envión por las tardes), casi siempre en Gimnasio Vertical del IND caraqueño, cuando está en Venezuela.

En sus ratos libres, se dedica a su familia, se reúne con ella y los amigos para celebrar sus logros (“eso sí, no me paso de palos. Solo tragos sociales, porque los vicios son malos para los deportistas”). No sale mucho, porque prefiere compartir con la familia, ya que pasa a veces tiempo afuera debido a las competencias y concentraciones.

Talento. Repitió lo que afirmó cuando con otros atletas fueron recibidos con alegría por los guaireños en Maiquetía: “Estoy muy alegre por ver a toda la gente de mi estado recibiéndome. Esto me llena de orgullo, así que espero seguir adelante para que la gente me siga apoyando”.

Esa vez recalcó que trabajó muchísimo para conseguir ambos records: “Igualmente envío un mensaje a todos los jóvenes de mi país para que practiquen deporte y construyan así una mejor patria. En Venezuela hay mucho talento y espero que ellos también se esfuercen para que logren crecer así como nosotros. El deporte ayuda al hombre”.

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