En la pelota | Luis Aparicio fue mejor que Omar Vizquel

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Es lógico que los culopicosos, aún vislumbrados por aquello, cuando hace unas tres décadas aparecía Omar Vizquel, el ídolo Maltín Polar, unas 90 veces diarias en anuncios televisados, lo comparen con Luis Aparicio. Pero la gran mayoría de esos agitados e insultadores coleópteros, no vieron a ninguno de los dos en Grandes Ligas, ni vivieron de cerca de sus carreras.

Si la tal opinión fuera válida, no necesitarían ponernos a trabajar a más de 400 profesionales del periodismo, a quienes para llegar a votar, se nos exige haber cubierto no menos de 100 juegos durante 10 temporadas y pasar un minucioso examen sobre conocimientos del beisbol y sinceridad, honestidad, desinterés, ausencia de sentimientos por nacionalidad, razas y cualquier otro aspecto fuera de lo que han sido las vidas profesionales y privadas de los candidatos.

Ahora, ¿cómo los mal informados y gritones culopicosos de la generación Maltín Polar perjudican a Vizquel?

Porque solo pueden utilizar los números tan poco elocuentes, y además, terminan manejándolos muy mal.

Aparicio transformó en ganadores a los Medias Blancas en 1959 y a los Orioles en 1966. Y en su carrera bateó 411 veces, a propósito, roletazos por primera y segunda para él ser out, pero adelantando corredores. Aparicio conectó dos mil 677 hits y realizó mil 553 double plays. Omar dos mil 877, 200 más, y mil 734, 181 más. En seis playoffs y una Serie Mundial, Omar bateó para 250. Luis, no apareció en playoffs, en dos Series Mundiales, 286.

La única Serie Mundial con Vizquel, 1997, la perdieron sus Indios frente a los Marlins. Han sido los siete juegos más tristes en la historia del Clásico. Tanto, que Papá Dios mandó nieve en Cleveland, y ni así se animó la cosa.

Aparicio jugó durante 18 temporadas, hasta los 39 años de edad, y solamente como shortstop; Vizquel permaneció 24 años en las Mayores, hasta los 45. Luis hubiera podido jugar con excelencias dos temporadas más. George Steinbrenner de los Yanquis le ofreció un contrato en blanco, para que él escribiera el número de años y los honorarios. La respuesta de Luis: “Muchas gracias, señor. Pero a mí me dejan libre una sola vez”.

Votos del Hall de la Fama prefieren a quienes juegan para el equipo

Luis Aparicio fue el mejor shortstop de su época, y resucitó el robo de bases. Esa especialidad casi había desparecido después del retiro Ty Cobb, a comienzos del siglo XX, y de la aparición Babe Ruth, bate el mano con los Yankees, en 1920.

Luis animó a Maury Wills (Dodgers), para que robara bases a menudo en Liga Nacional. El ímpetu de esa acción produjo más tarde grandes figuras de la velocidad en las bases, como Lou Brock y Rickey Henderson.

Mejores shortstops que Vizquel en su época fueron Cal Ripken, Nomar García Parra, Miguel Tejada, Derek Jeter, Álex Rodríguez, Ozzie Smith.

Este sexteto hizo mucho más por el beisbol que por ellos, y algunos resultaron fuera de serie.

La tradición entre los electores del Hall de la Fama de Cooperstown, ha sido preferir a los candidatos, que además de haber sido jugadores fuera de serie, se hayan distinguido por jugar para el equipo y no para lucimiento propio.

Luis Aparicio fue Novato del Año en 1959, y llegó Hall de la Fama en 1984, con el 84% de los votos, apareció en 13 Juegos de Estrellas, fue campeón en robos nueve años seguidos, 1956-‘64 y de fildeo en ocho, también consecutivos, 1959-‘66.

Omar Vizquel estuvo en tres Juegos de Estrellas y fue primero en sacrificios de la Liga cuatro veces, 1997,’99,’04 y ’05.

Quinto en asistencias en la historia, ocho mil 50; y en fildeo fue campeón en seis temporadas, 1992,’98,’00,’01,’05 y’06.

Luis es admirador de Vizquel. Una vez me dijo…: “Publica que ya no den más El Guante de Oro, sino La Mano de Oro, en homenaje a este muchacho”.

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