Frank Hernández/ fhernandez@cadena-capriles.com|ÚN.- Catia La Mar. En el callejón Infra, ubicado en la parte alta del sector Pariata (Carlos Soublette), una hilera de ocho viviendas se encuentra en
alto riesgo.
Filtraciones ocasionadas por aguas servidas y por una torrentera que drena justamente por el área que ocupan los ocho inmuebles, han socavado el terreno de manera alarmante.
Las 20 familias que ocupan las casas no paran de rezar cada vez que caen cuatro gotas de agua, debido a la inestabilidad de la tierra.
"Las paredes, cuartos, salas y baños de las casas evidencian los daños provocados por la humedad. El piso en algunas viviendas se hasta levantado", comentó el lugareño Héctor Hernández.
Abandonados. Desde hace un año los vecinos están detrás de Infravargas con el propósito de solicitarle una ayuda en materiales, valorados en tan sólo BsF 4.000, con los cuales piensan hacer una pantalla atirantada para estabilizar el terreno y colocar tuberías para reconducir las cloacas y aguas de lluvia.
"Pondremos la mano de obra. Con sólo dos días de trabajo podríamos evitar una tragedia, pero no conseguimos que nos escuchen", advirtió Hernández.
Acotó que incluso el presidente de Infravargas, José Manuel Suárez, constató en persona el peligro que corren.
"Nos recomendaron desalojar a las familias y llevarlas a refugios, pero no quieren dejar sus casas y están en su derecho", explicó el joven.
"En caso de derrumbes no tendríamos a donde trasladarlas. El único refugio que hay en nuestro sector está ocupado por 15 personas que no son de Vargas y que fueron llevadas allí por Infravargas".