Últimas Noticias Logo

Caracas, 25/10/2014
Iniciar sesión| Registrarse


SALUD | 10/05/2012 10:29:23 a.m.
Un niño agresivo nos debe preocupar
Los docentes deben estar atentos cuando el niño comienza a tener un temperamento difícil, déficit cognitivo y disregulación del afecto

Un niño agresivo nos debe preocupar
Es importante buscar ayuda profesional (Creditos: AVN)
LORENA FEREIRA| Últimas Noticias

Caracas. "Hay un niño en mi clase que parece tener síntomas de una enfermedad psiquiátrica. No sólo es un problema de disciplina, pienso que es algo más serio. No sé cómo ayudarlo, tampoco sé cómo comunicárselo a sus padres o a dónde referirlo para que consiga ayuda. Es una situación complicada y difícil de comentar. Me interesa mucho este niño y temo que si no se le ofrece la ayuda adecuada lo vamos a perder".

El ejemplo corresponde a un docente que asiste a los talleres que está dictando Cecodap relacionados con violencia escolar para brindarles orientación y herramientas comunicacionales para que puedan abordar estas situaciones en el aula.

La pediatra Tamara Salmen, especialista en conducta y desarrollo infantil, trató la semana pasado el tema denominado ¿La agresividad y la violencia pueden surgir de problemas de salud mental?, que tuvo como óptica revelarles a los profesores señales que pueden alertarlos sobre trastornos psicológicos que pueden esconderse detrás de un estudiante hiperactivo, distraído, indisciplinado y "contestón" cuando se le llama la atención porque algo no anda mal.

Explicó que los docentes deben estar atentos cuando el niño comienza a tener un temperamento difícil, déficit cognitivo y disregulación del afecto. "Estos niños por lo general no pueden disfrutar ninguna diversión, se aíslan, se vuelven melancólicos, no participan de ninguna actividad; además se vuelven hipersensibles a la crítica".

En su intervención invitó a que los maestros trabajen en conjunto con los padres. Al ser aliados, pueden detectar las señales de alarma de un desorden mental y constituirse en un equipo efectivo en la intervención temprana.

Por su parte, la psicopedagoga Virginia D'Alessandro indicó que existen muchos obstáculos que hacen difícil establecer una alianza entre padres y maestros que pueda ayudar a los niños con enfermedad mental.

"En primer lugar, la naturaleza del tema de una enfermedad mental es un problema en sí mismo. El estigma, la desinformación y la culpa impiden que haya una comunicación veraz y efectiva.

Resaltó que la forma más eficiente de conseguir un diagnóstico a tiempo es que los padres tomen la iniciativa, que busquen un psiquiatra, hagan la evaluación y le presenten a la escuela la evidencia médica de que su hijo padece una condición mental. "Porque la mayor parte de los planteles educativos sólo refieren a un niño a un psiquiatra como última opción después de una serie de revisiones administrativas, que típicamente dirigen una trabajadora social o una psicóloga".


Señales para atender

La psicóloga Xiomara Velandria señala que el trastorno del déficit de atención e hiperactividad es un primer síntoma de que un niño padece una enfermedad mental.

Asimismo la depresión puede aparecer; la principal señal no es la tristeza, sino la irritabilidad y la agresividad, también dolores corporales imaginarios que afectan el rendimiento. Otro

indicador clave es un cambio brusco en la conducta: un niño sociable y encantador que va bien en la escuela desarrolla repentinamente problemas con sus compañeros y comienza a ignorar sus responsabilidades escolares. Señales como rehusarse a hacer sus tareas; tener baja autoestima, sentirse raros, feos, tontos, y experimentar pensamientos sobre la muerte son actitudes que deben evaluarse.

lfereira@cadena-capriles.com


Publicidad


Publicidad


Publicidad


Publicidad


Publicidad


Publicidad