ÚN | El estudio arrojó que aquellos que trabajan 11 horas seguidas uno o más días a la semana tienen más del doble de las probabilidades de sufrir de cuadros graves de depresión, que aquellos que trabajan hasta ocho horas diarias.
Las conclusiones muestran, además, que aquellos con mayor tendencia a sufrir depresión son los más jóvenes, mujeres y quienes tienen trabajos de poco estatus.
Los investigadores precisaron que la depresión puede tener que ver también con otras situaciones derivadas de trabajar horas extras, como falta de sueño o el desarrollo de conflictos personales y familiares motivados de la poca atención en el hogar por cumplir con el trabajo.