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SALUD | 05/08/2012 05:00:00 a.m.
"Los huesos hablaron y nos guiaron"
El autor del rostro de Bolívar deja a discreción del gobierno el decir cuánto costó la reconstrucción 3D

Patricia Marcano | ÚN.-

Desde Francia, país donde nació y destino de sus actuales vacaciones, Philippe Froesch respondió varias interrogantes sobre su último trabajo: la reconstrucción del rostro de Simón Bolívar en tercera dimensión (3D). Es especialista en arte y comunicación visual, y director del estudio de arte forense Visualforensic, ubicado en Barcelona, España.

Hasta allá llegaron las investigaciones sobre los restos del Libertador, para armar su rostro. Una labor que le tomó "meses, aunque de manera discontinua", porque trabajaba al mismo tiempo en unas producciones para la Televisión de Cataluña.

¿Cómo hizo el rostro, qué insumos usó, cómo ubicó las facciones?

Empleamos un método llamado "de Manchester", que consiste en posicionar marcadores de espesores de tejidos blandos, en puntos craneométricos precisos, y en levantar las capas musculares faciales de adentro hacia afuera.
Importamos la base Dicom de la tomografía del cráneo, posicionamos los registros de tejidos blandos, los músculos y las piezas dentales que faltaban. Y empezamos a esculpir la piel sintética. Acabamos añadiendo el vello facial, cabello y traje. Todas las reconstrucciones faciales 3D, o tradicionales, requieren de unas conclusiones forenses que son el fundamento esencial de todo trabajo que pretende ser serio. Por ello las tomografías son una base necesaria.

Toda clase de documentación complementaria es bienvenida, fotos, grabados, textos. El trabajo de las especialistas del equipo forense venezolano fue esencial. Los cálculos y tomas de decisiones sobre marcadores de tejidos blandos fueron preparados con antelación por las investigadoras. Mi trabajo consistió en reunir todo el material y plasmarlo en un rostro fotorrealista.

¿Cuán aproximada a la realidad está la reconstrucción?

Estimo que nos acercamos a 90% de veracidad. El 10% restante tiene que ver con el color exacto de los ojos o de los detalles de pigmentación de la piel, la cantidad de arrugas o patas de gallo; pequeños detalles que no modifican su aspecto general. La arquitectura y estructura del rostro no deja dudas, intervenimos directamente sobre el cráneo. Los huesos hablaron y nos guiaron hasta la meta final.

Sé que un punto que levantó críticas fue la nariz. Gil de Castro la representó mucho más larga y afilada. Cuando la calculamos empleamos ecuaciones de regresión, establecidas y verificadas por la unidad de contraterrorismo del FBI y la Universidad de Manchester, de Reino Unido. Son las mejores ecuaciones en la actualidad y están basadas en puntos craneométricos precisos. No dejaron espacio para la invención. Las matemáticas son estrictas. Los huesos del tabique y el contorno piriforme no apuntan a una nariz delgada. No olvidemos que fueron representaciones gráficas, interpretaciones que se hicieron en la época. No fotografías.

Los cuadros del siglo XIX se hicieron con un espíritu de glorificación del personaje. Muchos son copias de copias y se exageraron los rasgos. El cuadro de Gil de Castro nos presenta un rostro imposible anatómicamente, pero aceptado tal como es desde que se pintó. Se trata de un rostro compuesto, los ejes de los ojos, nariz y boca no son coherentes, pero con el paso de los siglos fueron aceptados como verídicos.

De ahí surge un conflicto con la reconstrucción, que se basa en los huesos reales del Libertador. Nosotros hicimos una reconstrucción, Gil de Castro hizo una interpretación, con todo el respeto para el pintor y su tarea complicada. Lo digo así porque yo mismo pinto retratos y sé lo complicado que es no equivocarse en las proporciones. Nuestros ojos nos engañan fácilmente, pero los restos óseos no dejan margen al error. Se creó un ícono visual desde el siglo XIX, aunque inexacto. Nosotros proponemos un acercamiento más real a un hombre hecho de huesos y carnes.

Ustedes, en el estudio de arte forense, también hacen animaciones en 3D. ¿Esto se puede hacer con el rostro de Bolívar, darle movimiento?

Se podría, pero no fue uno de los requisitos de la producción. En 3D podríamos imaginar a Bolívar caminando o hablando, pero nuestro trabajo consiste, y se limita, en restituir el rostro de un sujeto fallecido.

¿Cuánto costó este trabajo?

Dejaré a discreción del gobierno venezolano el revelar el costo, si lo desea. Es un costo muy razonable, dada la importancia del personaje y el trabajo realizado. Lo único que le puedo confirmar es que se negoció la entrega de la base de datos 3D, con el fin de que pueda quedar custodiada por el Estado venezolano.

Después de mostrar el nuevo rostro se empezó a rumorar que era igual a otro, supuestamente, publicado en 1986. ¿Qué pudiera decir sobre esto?

En efecto, en estos últimos días vi unos rumores que circularon por Internet acusando a nuestro equipo de plagiar una imagen en blanco y negro, idéntica, de 1986. Es ridículo y patético. En 1986, con los medios informáticos de la época, no se hubiera ni podido calcular un cabello de Bolívar. Nosotros trabajamos con estaciones de trabajo informáticas muy potentes. Por cierto, esa imagen de 1986, que circula por Internet, no es más que una vista de tres cuartos que calculamos con la cámara ligeramente desplazada. El autor de la polémica la publicó en blanco y negro intentando así engañar al espectador. No merece la más mínima atención. Pero si sale a la luz tal revista y tal imagen puede usted creer que seré el primero en querer examinarla de cerca y felicitar a su autor.

¿Qué otros rostros ha reconstruido?

El del rey Pedro III de Aragón, del siglo XIII, para el gobierno de Cataluña. El año pasado reconstruimos víctimas del siglo XIV para la televisión catalana, por una investigación. Y actualmente trabajamos sobre René Descartes, matemático y filósofo del siglo XVII. 

pmarcano@cadena-capriles.com


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