Irama Delgado|ÚN.- Con el vértigo metido hasta los huesos peatones y conductores transitan por los tres puentes del sector Izcaragua, en la carretera nacional Petare- Guarenas, porque las barandas fueron demolidas.
Nada, aparte del buen juicio, evita una caída al vacío, denuncian los afectados, quienes recuerdan a las autoridades que 90 mil personas circulan a diario por esa vía.
De noche el peligro aumenta por la falta de alumbrado público. Los tres pasos sobre el río Guarenas se encuentran a una altura que oscila entre tres a ocho metros. Si alguien se despeña puede matarse, advierten los lugareños.
Giovanni Brito, Carlos Clemente y Gertrudis Chacón, voceros del consejo comunal, denunciaron que una contratista del Ministerio del Poder Popular para el Transporte Terrestre (Mpptt) inició la obra, pero la paró el 31 de enero, porque no se consiguen cabillas.
Los dirigentes se reunieron con representantes de la empresa -cuyo nombre desconocen- y los sindicatos Sovica y Sutic, pero les dijeron que mientras no consigan el material los puentes seguirán sin las defensas.
Pedirán al Mpptt que informe el nombre de la contratista, entregue el proyecto y construya las barandas pronto. La paralización de la obra dejó sin trabajo a 18 vecinos de Izcaragua y Ochoa.
Atención. La comunidad espera una respuesta de la Alcaldía de Plaza sobre su solicitud para que drague el río, con el fin de proteger al ambulatorio, que atiende a más de 100 pacientes diarios. Las crecientes causadas por las lluvias de finales de 2011 dejaron mucho sedimento en el cauce y el agua socava el terreno.