La vigilancia y la presencia de efectivos policiales fue poco contundente, a no ser en las cercanías de los hoteles donde se hospedaban los visitantes diplomáticos que asistieron a la conmemoración del Bicentenario, en las cercanías del paseo Los Próceres y en las adyacencias de la Asamblea Nacional.
Los centros comerciales abrieron sus puertas a la hora fijada. Además se observaron algunos locales de comida rápida, farmacias y zapaterías operando con normalidad. Y como el Metro de Caracas era gratis, la afluencia fue destacada, sobretodo en la Línea 3.
Caraqueños y visitantes expresaron sentirse contentos con los cambios observados en la capital y pidieron a las autoridades que estos trabajos de mantenimiento "no sean alegría de tísico".