Irama Delgado|ÚN.- El ofrecimiento de que 12 inspectores del Ministerio del Poder Popular para Transporte Terrestre evaluarán hoy los problemas de vialidad en el Distribuidor Aragüita y la carretera vieja de Acevedo, puso fin a la protesta que mantuvo trancada la vía a Oriente entre las 4 am y las 9:50 am de ayer.
Más de 200 personas, entre vecinos y voceros de consejos comunales, tomaron los canales de ida y de vuelta en la autopista Gran Mariscal de Ayacucho y la carretera, a la entrada de Acevedo.
Miles de usuarios quedaron varados en una cola que se extendió por más de cinco kilómetros. La mayoría regresaba del asueto de Carnaval desde Oriente y Barlovento.
Luis Mendoza, viceministro de Planificación y Diseño, así como Rossana Sánchez, viceministra de Infraestructura de Vialidad, ambos del Mpptt, escucharon a los manifestantes.
Enrique Guaramato y Juan Escalona, voceros de los consejos comunales de Carpintero y Santa Bárbara de Chuspita, respectivamente, destacaron que el sábado murió un vecino en un choque frontal contra un autobús expreso. El siniestro ocurrió en un tramo donde se habilitó un contraflujo en el Distribuidor Aragüita, donde se llevan a cabo obras para rehabilitar el puente y parte de la vía que colapsó hace más de tres años. Para evitar otros accidentes fatales los comunales pintaron un rayado y dirigieron el tráfico.
Pidieron la reparación urgente de los daños en Aragüita y la reconstrucción de los puentes de Chuspita-El Paraíso y La Laja, en la carretera vieja, desplomados hace cuatro y ocho años, respectivamente. La gente pasa por trochas construidas por vecinos.
Guaramato señaló que estos problemas afectan a 5.600 habitantes de Acevedo.
El viceministro Luis Mendoza dijo que por instrucciones del ministro de Transporte, general Juan García Toussaint, la carretera vieja será recuperada en su totalidad.
Reveló que la rehabilitación total del Distribuidor Aragüita tomará seis meses. También dijo que tienen los recursos para las mejoras en la Troncal 9 y la Gran Mariscal de Ayacucho a la altura de Kempis. Los altos funcionarios lograron que las personas abrieran el paso en la autopista, mientras recorrían la zona en compañía de los voceros comunales.