Abrahán Carvajal | ÚN.-
La preocupación crece entre los conductores que circulan por el canal rápido de la avenida Boyacá o Cota Mil, debido a una inmensa falla que se ha registrado en sentido Oeste-Este, a la altura del distribuidor Maripérez.
Ayer
el tráfico se volvió lento por la presencia de funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), que restringían el paso pues colocaron conos en el canal más afectado.
La molestia entre los conductores se acentuaba cuando, en horas del mediodía,
las cuadrillas del Ministerio del Transporte y Comunicaciones (MTC) aún no se habían llegado al lugar.
" Ya la placa se mueve con el paso de los vehículos, y en cualquier momento puede ceder totalmente", aseguró un vecino del sector
Simón Rodríguez, quien recalcó que hace un año le pidieron una solución al Ministerio de Transporte y Comunicaciones.
"En junio del 2011,
vecinos de Pinto Salinas y Pedro Camejo salieron a la calle para protestar. En aquel momento, el hundimiento era de 8 centímetros y, actualmente, la brecha casi se duplica", describió el vecino.
"
Dentro de la Cota Mil hay un dique que sirve de represa para el agua que puede reventarse en cualquier momento, inclusive con una lluvia medianamente fuerte, y causar una tragedia", recalcó en aquel momento Andrés Bello, concejal del Cabildo Metropolitano.
Pañitos calientes | Habitantes de la zona señalaron que la falla obedece a que
el terreno ha sido socavado por una filtración que viene desde el Parque Nacional Warairarepano.
"Debajo de la Cota Mil había una cueva por donde pasa la quebrada La Locha. No obstante, ese desagüe quedó tapiado por sedimentos que fueron arrastrados hasta la entrada de la Vuelta del Beso, el sitio donde se encuentra la cueva", detalló Richard Pacheco, vecino del sector Simón Rodríguez.
"Hemos hecho gestiones con la
Alcaldía de Libertador; con Jacqueline Faría, jefa del gobierno del Distrito Capital, y el
Ministerio de Transporte. Pero no han solucionado nada. Sólo han colocado pañitos calientes. Eso lo confirma el tamaño que ya alcanza la falla", recalcaron.
Las vías de Pinto Salinas han sido seriamente afectadas por los manantiales subterráneos que se forman en la Vuelta del Beso y tienen su punto de origen en la quebrada La Locha. La situación también afecta los bloques de Simón Rodríguez.
"Muchas caminerías están agrietadas y otras presentan hundimiento", aseveraron.