Referencias | Juntos

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Una vez perdida la Primera República, Simón Bolívar desde el forzado exilio, concibe la Campaña Admirable. Se le denomina Campaña Admirable al conjunto de acciones político-militares que lideró el Hombre de las dificultades a lo largo de 1813, con el firme propósito de independizar el territorio patrio de manos de los realistas. Muchos fueron los combates, pero tres fueron las batallas más decisivas en la mencionada proeza, síntesis de audacia, valentía, rapidez y don de mando. La primera a referir ocurrió el 2 de julio en Niquitao, Trujillo, en donde el grupo realista sufrió una derrota que acrecentó la posibilidad de victoria de la causa republicana. Fueron hechos prisioneros casi 500 realistas, muchos de los cuales se sumarían al sendero de la emancipación. La batalla de Los Horcones, Lara, ocurrida el 22 de julio fue el otro eslabón importante. El triunfo alcanzado por el bando patriota contra un enemigo más numeroso, teniendo como saldo la captura del material médico de transporte y más de 300 prisioneros, nos dice de las gloriosas jornadas de quienes luchaban por la libertad contra el yugo extranjero al principio de una contienda cruenta y prolongada. Sin embargo, fue la batalla de Taguanes, fechada el 31 de julio, un acontecimiento que no debe ser olvidado. El éxito patriota en Taguanes -hoy llanos cojedeños- tiene dos significados históricos muy apreciables: primero, que es en esta contienda cuando se consolida la Campaña Admirable, inclusive antes de llegar el Libertador a la capital; y segundo, en Taguanes Bolívar se luce como estratega militar a la vez de perfilarse como timonel de la Independencia. Con las derrotadas propinadas a las fuerzas realistas de Domingo de Monteverde se despejaba el centro de la Capitanía General para la fracción patriótica.

Con masivo respaldo neogranadino, la Campaña Admirable tuvo como culminación la aclamación popular de Bolívar en Caracas, el 6 de agosto de 1813. Su mayor trascendencia fue la consolidación del proyecto independentista perdido el año anterior. Al garantizar la reconquista las provincias de Mérida, Barinas, Trujillo y Caracas, se pusieron en evidencia las debilidades del ejército colonialista, así como el liderazgo emergente del ahora Libertador. De las batallas de la Campaña Admirable resaltemos a ese Simón Bolívar revolucionario que da fiel cumplimiento a la palabra empeñada de romper las cadenas foráneas, a la vez que abre paso a un segundo grupo de patriotas, especie de liderazgo renovado, representado por el regreso de Rafael Urdaneta. La Campaña Admirable nos deja una moraleja de actualidad: el esfuerzo de una jefatura revolucionaria debe ir de la mano con una clara conciencia colectiva e integracionista. La xenofobia no cabe donde hay comprensión histórica.

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