Mary Olga Rodríguez: “He paseado por la música”

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Cuando hoy, a las 11:30 am, Mary Olga Rodríguez se ponga la mantilla sobre la cabeza, y empiece a cantar como lo haría Isabel Pantoja, más de 40 años de trayectoria profesional quedarán en el escenario del BOD, en el musical La viuda de España.

A los seis años comenzó su carrera musical, arropada por el trabajo que hacían sus tíos, el trío de Los hermanos Rodríguez. Si bien el bolero fue lo que la rodeaba -dado el género que ellos cultivaban- ella aseguró que es capaz de pasearse por varios estilos, incluida la copla que, en honor a la Pantoja, aprendió para el musical.

Es abogada de profesión y aunque ejerció privadamente un tiempo, fueron los escenarios los que la atraparon.

Su voz, considerada de las mejores de las cantantes de su generación, la ayudó a consolidarse en las tarimas. “Cantar siempre ha sido mi meta. Me siento cómoda haciendo cualquier género, aunque por cuestiones familiares la gente siempre me ha asociado con el bolero. Pero yo canto y me gusta de todo”.

En su entrevista, Rodríguez estuvo acompañada por el bailaor Carlos Mezza, “El torbellino”, quien también está en el musical, interpretando a Farruquín, uno de los amigos de la Pantoja.

“En la historia canto y bailo flamenco. En realidad, todos quienes participamos cantamos y bailamos porque es un montaje muy completo”, aseguró.

¿Es seguidora de la música de la cantante española?

Cuando me llamaron para ofrecerme esta obra de Cora Farías, casualmente estaba escribiendo una obra de teatro. No es una autobiografía, sino una historia política.

De hecho, la protagonista está en ese ámbito de la vida nacional. La iniciativa me tomó por sorpresa, pero sin llegar a ser una fanática a ultranza de la Pantoja, me gusta su música, conozco su trayectoria y le admiro su capacidad para trascender fronteras, sobre todo a América.

Hacer esta obra implicó un trabajo arduo, que no solo tuvo que ver con profundizar en el personaje y en la colocación de la voz o el acento, sino también en el aporte que ha dejado. He dejado que el personaje madure y crezca.

¿Este es el principio para que se dedique al teatro musical?

Los escenarios no me son ajenos, porque siempre me he paseado por la música. Ningún género lo siento menos que los demás. Obviamente, hay unos con los que tengo más afinidad.

Este tipo de montajes también se prestan para hacer comparaciones y, en ocasiones, para encasillar a los personajes o sus intérpretetes. ¿Ha pensado en el riesgo que implica?

No me detengo en eso, porque siempre he cantado como Mary Olga. Incluso cuando he participado en homenajes o tributos para un personaje en especial. En esta oportunidad sí he tenido que adoptar ciertos matices por el tipo de personaje, porque no es un concierto tributo, sino una obra de teatro que aborda cinco años de alguien, quien se encerró cuando murió su esposo (Francisco Rivera, “Paquirri”). Pero en los espectáculos, simplemente soy yo.

¿Se ve como actriz a largo plazo?

Actuar no es algo que me mortifique, porque antes que otra cosa soy cantante, pero no me cierro a cualquier oportunidad que se me presente, porque esta es mi vida

¿Prefiere cantar con pista o con grupo en vivo?

El sonido todo en vivo es mágico. En este musical contamos con una banda de cuatro músicos, dirigidos por Gregory Antonetti, con quien tengo más de veinte años trabajando.

Cuando te acoplas así con alguien, eso te da una confianza que se nota a la hora de hacer la puesta en escena.

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