Gabriel Agüero: “El cuerpo debe sentir lo que se está viviendo en el escenario”

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Una pieza que se despide este fin de semana en su primera temporada en Caracas, pero que debe volver pronto, es el monólogo “La ira de Narciso”, original de Sergio Blanco y dirigido por Rossana Hernández. Excelente trabajo donde destaca principalmente Gabriel Agüero en su personaje “que relata la historia pero no actúa”.

La obra con gran acogida de público y crítica en el Trasnocho Cultural estará este sábado y domingo a las siete de la noche. La sinpsis nos cuenta como en un hotel de Liubliana, la capital de Eslovenia, un escritor joven prepara una conferencia sobre el mito de Narciso. De pronto le llama la atención una mancha de sangre sobre la alfombra, e inicia entonces una averiguación que, a través de un intrincado laberinto, lo conducirá hasta los extremos del suspenso, y se irá mezclando con su proceso creativo y con ardientes encuentros sexuales. Su recorrido se convierte en una reflexión implícita sobre la realización artística contemporánea y su subjetivación.

– ¿Cómo confeccionastes este rol?

– Mi trabajo actoral fue completamente lo opuesto: no crear un personaje. Lo que propone el autor Sergio Blanco es hacer un relato. Te lo propone en una guía que tiene diferentes espacios, diferentes ideas en un recorrido de principio a fin. Para mi no hay ni una posibilidad de un proceso de creación de personaje. Uno cumple el recorrido que él hace, por supuesto guiado de la mano de la directora Rossana Hernández. Lo que te pide Sergio al principio de la obra es que no actúes (risas). Es una exigencia del texto y uno es fiel al texto.

– ¿Es muy exigente esta propuesta?

– Es un viaje que él quiere que hagamos y el mismo tiene sus niveles, sus lugares, sus matices. Debes entregarte a este viaje y a partir de ahí comienzas a entender, a situarte de manera franca en lo que Sergio propone. Tú hablastes que el personaje es ególatra, pero precisamente este trabajo actoral implica otra cosa que no tiene que ver con el ego. Precisamente es deslastrarte y quitarte un poco de cosas que no tienen que ver con el personaje. Se debe ser efectivo a la hora de abordar estas palabras y transmitir ese mensaje de la manera más limpia y clara posible. Y si lo consigues, el mismo viaje que vive el personaje, lo vivirá el público.

– No es fácil cumplir con estas premisas… 

– No hay una construcción del personaje como estamos acostumbrados, sino un viaje de ese personaje que es más un relato que vivimos junto al público. Empiezan a aparecer ideas.. Me gustaría más bien referirme a ideas del personaje que a un texto en si. Fíjate que recientemente en La Caja de Fósforos se presentó una obra alemana (“Negro animal”), que en muchos momentos pasábamos del relato a la actuación. Y había que hacer el click inmediato para pasar de relato a la actuación, de actuar al relato. Fue un reto muy difícil y arduo porque al mismo tiempo estás contando algo. pero también debes interpretar algo.

– También tu gestualidad y movimientos marcan la pieza…

– Si bien la obra tiene esa cosa tan narrativa, la idea era utilizar otros códigos para llevar este trayecto de otra manera, que no tuviera que ver con lo intelectual sino con lo visual. Lo corporal es otra lectura que nos permite decir otras cosas de manera más ampliada. La idea es que el cuerpo sienta lo que se está viviendo en ese lugar. En este relato siempre hay algo muy sexual, erótico, de encuentros entre hombres. Fue una investigación junto a la directora para tener una expresión corporal de gran nivel. También es un encuentro con lo poético. Es sentir que aparte de todo lo que plantea el dramaturgo, hay algo más.

-Por lo visto, tienes algún texto escrito que quieres montar…

– Por ahi hay algo que se está escribiendo (risas)… Ya veremos.También debe destacarse el diseño gráfico y videos promocionales, a cargo de Carolina Torres; coach de movimiento, Armando Díaz; asistencia de escena, Miguel Cabrera; nusicalización, Abilio Torres; iluminación, David Blanco; vestuario, Raquel Ríos; escenografía, Elvis Chaveinte; asistencia de dirección y visuales, Noel Cisneros; producción de campo, Ana Waleska Martín; mientras la producción ejecutiva y dirección es de Rossana Hernández.

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