El cheque, con fecha
primero de marzo de 1938, está expedido por un valor total de 412 dólares, de
los que los otros 282 dólares corresponden a los derechos sobre otras historias
y personajes también comprados en aquel momento por DC Comics.
Los
creadores de Superman, Jerome Siegel y Joe Shuster, se desprendieron aquel año
de sus derechos de autor sobre el popular superhéroe de la capa roja por apenas
130 dólares, sin imaginarse que podría haberles convertido en
multimillonarios.
Siegel y Shuster, dos adolescentes de Cleveland (Ohio),
iniciaron más adelante una batalla legal que todavía no está resuelta para
intentar recuperar algo del crédito sobre Superman, uno de los personajes más
populares de la historia del cómic y luego también el cine.
Cuando la
primera película del superhéroe del planeta Krypton llegó a los cines en 1978,
dejó una recaudación de más de 300 millones de dólares, mientras el ya anciano
Shuster todavía tenía que trabajar como repartidor para ganarse la
vida.
Los litigios se prolongaron durante años entre los herederos de la
pareja de creadores y Warner Bros, la compañía matriz de DC Comics, que a
mediados de los años setenta decidió destruir todos los documentos pertinentes
al caso.
Sin embargo, un empleado guardó el cheque y lo mantuvo oculto en
un cajón durante casi cuatro décadas.
ComicConnect ya vendió en noviembre
de 2011 un ejemplar original de la serie Action Comics en el que aparecía por
primera vez Superman por 2,1 millones de dólares, el precio más alto jamás
alcanzado por un cómic.