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ESPECTÁCULOS | 17/05/2012 06:32:00 p.m.
En Cannes: Sufriendo con Marion Cotillard
No más entrar en el Gran Théatre Lumière, pisando esa alfombra roja que la noche anterior habría sido taconeada por tantas celebridades, ya se entra en otra dimensión
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En Cannes: Sufriendo con Marion Cotillard
Marion Cotillard (Créditos: Janina Pérez Arias)
Janina Pérez Arias | Últimas Noticias

Mientras que en Grecia se triplican los problemas, en España se corre el rumor de un “Corralito”, y en Francia temen que Carla Bruni vuelva a dedicarse a la música, en Cannes la evasión ante “tanta realidad” comienza a tempranas horas de la mañana. No más entrar en el Gran Théatre Lumière, pisando esa alfombra roja que la noche anterior habría sido taconeada por tantas celebridades, ya se entra en otra dimensión; esa misma donde Brad Pitt puede ser “la muerte” enloquecido por la mantequilla de maní, o Meryl Streep la mandamás de un país que ni siquiera es el suyo.

¡Ah, la magia del cine que nos hace olvidarnos de lo que ocurre “allí afuera”!... Tal vez este pensamiento no lo tuvo tan presente Jacques Audiard, para más señas el director y guionista de Rust & Bones (De Rouille et d’os, título original en francés) protagonizada por una de las actrices francesas de mayor proyección actualmente, Marion Cotillard.

“Vamos a sufrir”, susurró una colega española desde la butaca de la izquierda, mientras que el periodista francés al otro lado asentía poniendo ojos de perrito que quiere algo del dueño. No hubo escapatoria, las luces se apagaron de sopetón, y aquella advertencia se cumplió. En la nueva película de Audiard, la cual Cotillard hace sencillamente suya, decir que al espectador se le encoge el corazón o que se nos hace un nudo en la garganta, es quedarse cortos.

Develar más de este filme sería un atentado contra la humanidad cinéfila, así que solamente se podría agregar que muy pocas veces tales desgracias, violencia, desesperación y hálitos de esperanza, habían sido tan hermosamente plasmados en la pantalla grande como lo hizo Jacques Audiard. Y si Marion se lleva el premio a la mejor interpretación femenina, pues muy merecido lo tiene.

¡Ah, la realidad...! Eso mismo habría pensado Roman Polanski en medio del rodaje de un documental proyectado fuera de competencia que lleva su nombre con el colofón: A film Memoir (de Laurent Bouzereau), en el cual – tal vez para sorpresa de muchos- el polémico realizador habla sin tapujos de su infancia y pasado(s) no tan decoroso(s) ni fácil(es) de haber vivido y sobrevivido.

Dentro de escasos tres meses Polanski cumplirá 80 años, así que la pregunta a “¿por qué “desnudarse” ahora?”, se esfuma tal como lo hacen las diminutas burbujas que forman las olas del maravilloso mar Mediterráneo que besa sin cesar la Costa Azul, justo allí donde se celebra el Festival de Cannes.






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