El Mago de Os: ¿Dónde están los adultos?

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Es indiscutible que en el campo legal e institucional ha crecido considerablemente la intención de preservar la integridad de los menores de edad.

En 1990, nació la Ley Aprobatoria de la Convención sobre los Derechos del Niño, derivada del correspondiente encuentro global; y una década después fue promulgada la Ley Orgánica para la Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (Lopna), que sufrió una reforma en 2007.

Además, se le otorgó estatus de instituto autónomo al Consejo Nacional de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (Idena) para que tuviera capacidad ejecutoria. Sin embargo, como dice la sabiduría popular: “Deseo no empreña”.

Encendidas las alarmas, causado el estupor y sosegada la indignación, el reciente caso de una agencia de modelos señalada de comercializar con imágenes de menores, suministrando material a pedófilos, no debe terminar con investigación y sentencia condenatoria (si así lo determina la justicia).

Al contrario, debe ser el punto de partida para que se genere una discusión seria y profunda que abarque: familia, escuela, iglesia, medios y Estado.

Cada uno de estos elementos que forman parte del engranado ideológico debe revisar su cuota de responsabilidad en hechos de tales características, porque, evidentemente, hay muchas fallas y el dedo no debe apuntar en una sola dirección.

El mea culpa puede comenzar con una pregunta básica: ¿Qué tipo de mensajes predomina en la sociedad actual y cuáles son los valores a reforzar para tener una población sana moralmente desde la infancia hasta la ancianidad?

De tal interrogante deriva un cuestionario que solo busca ejemplificar: ¿Por qué un niño quiere ser famoso en lugar de estar pendiente de su piñata? ¿Hasta dónde debe llegar un padre para explotar el talento precoz de su hijo? ¿Qué trauma, complejo o frustración lleva a un adulto a fantasear sexualmente con un menor? ¿Cuál es el método adecuado para sembrar la disciplina en las aulas? ¿Cuál es la vigencia de los principios religiosos? ¿Qué modelo de éxito difunden los medios tradicionales y digitales, incluyendo las redes sociales? ¿Cuál factor impide a las instituciones públicas detectar irregularidades a tiempo y cumplir con su tarea de supervisión?

El tema abunda en aristas y constituye un reto para profesionales de distintas áreas y diferentes instancias de la vida nacional. Pero es fundamental enfrentar el reto en procura de que el deseo termine acompañado por la preñez. l

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print