Liberarte: El bolero aún llora por Felipe Pirela

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

En el barrrio El Empedrao, Parroquia de Santa Lucía, no solo quedaba la barbería que era muy populachera, y que el grupo gaitero Pillopo inmortalizó en una de sus gaitas, sino también la casa en la cual el 4 de septiembre de 1941 nació Felipe Pirela.

Considerado como el dueño de una de las mejores voces de Latinoamérica, Pirela quería ser cantante desde muy pequeño, aunque su padre siempre quiso que emulara al gran Luis Aparicio. Y así fue creciendo el jovencito, hasta que definitivamente sus ganas por la música lograron convencer a su familia y por ahí comenzó a canalizar sus inquietudes.

Estuvo en las orquestas de Juanito Arqueta y Los Peniques y así el chisme de su privilegiada voz llegó a los oídos de Billo Frómeta, un maestro dominicano quien, luego de superar la división de su orquesta y un veto por la Asociación de Músicos del estado Miranda, se fue a la capital zuliana a contratar al guarachero Cheo García.

De visita en Maracaibo logró que los padres de Pirela lo recibieran para ultimar los detalles de su contratación. Ellos, vistieron sus mejores galas, prepararon la mejor casa para recibir a Billo. Cuando tocó a la puerta, Felipe comenzó a cantar en gesto de bienvenida, pero el dominicano lo interrumpió. Dijo que lo quería para su grupo para que interpretara los boleros.

A los 19 años comenzó a escribirse su mito. Así estuvo el chico en la Billo’s Caracas Boys, poniéndole voz a los boleros en decenas de bailes. Cuando sintió que había tocado techo, hizo caso para firmar con la disquera Velvet su contrato como solista. Le tocó a otro joven, José Luis Rodríguez, sustituirlo.

El éxito de Pirela fue tan grande, como desolador. Así como fue arrollando por su carisma y voz, también se fue envolviendo en escándalos. El matrimonio con Mariela Montiel, quien solo tenía 13 años, el tormentoso divorcio, las acusaciones de homosexualidad y violencia, así como señalamiento en problemas de drogas, llevaron al zuliano a irse del país.

Primero México, luego República Dominicana y, finalmente, Puerto Rico donde en un episodio nunca bien esclarecido, recibió cinco disparos mientras salía de un club nocturno, la madrugada del 2 de julio de 1972.

El Cielo y El Infierno

  • Más de cien temas fueron éxito en su voz. Entre otros “El Malquerido”, “Sombras nada más”, “Pobre del pobre”, “Entre tu amor y mi amor” y “Se te olvida”, entre otros, gracias a los que se ganó el apodo de “El bolerista de América”.
  • Lennys se llama su única hija, quien denunció que pese a haber dado el permiso para la filmación de “El Malquerido” (la película protagonizada por Chyno) nunca le pagaron los royalties que, según ella, le habían prometido.
  • Como Luis Portabales fue identificado su asesino. Tiempo después se supo que ese no era el nombre real del victimario. Cuando éste fue aprehendido, dijo que había asesinado al zuliano por una deuda de drogas que no había querido pagar en mucho tiempo.
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print