No es culpa del gato si araña

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Claves para que sólo rasguñe “sus cosas”
Sí, fue él, lo vimos infraganti, pero el arañazo es una atávica costumbre felina que puede orientarse para evitar que arañe el mobiliario doméstico y en cambio despliegue su necesidad de marcar su territorio en objetos pensados para ello, sean cajas, cojines viejos, tablas, o juguetes que pueden conseguirse en cualquier tienda de mascotas.
Especialistas de mascotaamigas.com califican como “completamente normal” que nuestro minino arañe: “lo hacen para marcar su territorio, ya que en sus garras tienen unas glándulas que emiten un olor que deja su marca distintiva en el objeto arañado”, el problema se presenta cuando rasguña un objeto valioso. Pero él, por mucha astucia felina que tenga, no puede diferenciar entre el valor de una caja o tronco, o de un caro sofá, el gato lo único que quiere es desagarrar y deshilachar para sentir que aquello que arañó es suyo, al tiempo que le sirve para afilar sus uñas, sobre todo si es un gato tipo Garfield, sedentario que no sale de su casa.
Destacamos algunas claves de lo que dicen los entendidos en conducta felina:
• En las tiendas de mascotas conseguirá diversidad de arañadores, para que sean atractivos, puede ponérsele hierba gatera, o aceite de atún, o colgarle un juguete de su agrado. Pero también puede ofrecerle un tronco, un trozo de alfombra, un cojín viejo, etc.
• Como los gatos arañan para marcar su territorio, este poste o arañador debe situarse en un lugar importante para él. Si coloca este poste por ejemplo en la sala, donde él suele ir a arañar, tendrá más éxito en lograr que lo utilice.
• Una vez que comience a usarlo, lo podrá ir retirando de allí gradualmente, a un lugar menos llamativo de nuestra casa. Puede además, mientras entrena al gato en el uso del arañador, cubrir el área que ha estado arañando con una superficie que no sea tan atractiva, como plástico o papel aluminio, o con cinta aislante, que no daña los muebles, y dará al gato una sensación pegajosa.
• Cuando ya su gato utilice su poste regularmente, no vaya a desecharlo cuando esté deshilachado, pues ya es parte de sus posesiones, y es obvio que lo aprecia y le está dando buen uso.
Si comprendemos el patrón de conducta de los felinos, y su forma de reacción ante nuestra forma de “educarlos”, lograremos una convivencia armónica y sin traumas para gato y amo, logrando además un comportamiento acorde a nuestra mejor conveniencia, sin alterar lo que es su comportamiento felino.
IMPORTANTE: Algunos dueños de gatos recurren al desuñado, práctica que afortunadamente ya ha sido prohibida en algunos países, pues es una crueldad hacia el felino, que queda mutilado y sin defensas

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print
Publicidad
×