Dietas extremas

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No hay fórmulas mágicas, la clave para rebajar es comer balanceado, no privarse de nada, ni siquiera de las grasas, es el secreto para adelgazar saludablemente. Pareciera una herejía dentro del boom fitness, pero esta sociedad de chucherías, de comida chatarra y ansiedad es cada vez más obesa porque olvidó el simple gesto de comer de manera balanceada y a las horas.

A propósito, el doctor  Wilson Muñoz, médico cirujano especialista en nutrición, alerta sobre los cinco errores más comunes que se cometen cuando nos embarcamos en una dieta extrema que, a largo plazo, puede incluso ser dañino para nuestro organismo:

  1. Eliminar por completo la ingesta de carbohidratos: estos son el combustible que el cuerpo necesita para poder realizar sus funciones diarias. Si se eliminan, al ingerirlos de nuevo, la persona engordará.
  2. Comer poco y no cenar: muchas personas piensan que comiendo poco perderán peso. Al no recibir suficiente comida, el cuerpo entra en un estado de alerta en el que almacena lo poco que consume como grasa.
  3. No comer grasas: las grasas buenas (nueces, almendras, aceite de oliva, aguacate…) aportan vitaminas, nutrientes, fibras y proteínas. Ayudan a controlar el colesterol y mejoran la salud cardiovascular.
  4. Consumir lo mismo todo el día: existen diversas dietas que recomiendan comer los mismos alimentos durante el día:sopa, atún, piña, manzana, etc. Estos planes pueden generar carencias nutricionales que causan problemas de estreñimiento, de insulina (grave porque puede detonar la diabetes), etc.
  5. Creer que todo depende de las calorías: no es lo mismo comer mil calorías en carbohidratos que ingerir la misma cantidad de calorías en una mezcla entre carbohidratos, proteínas y grasas.

Las medidas desesperadas de adelgazamiento: no solo harán que bajes y subas de peso abruptamente, sino que pueden causar también otros problemas en nuestro organismo.

TIPS PARA ELIMINAR LOS KILOS DE MÁS

• Aumente la cantidad de agua que toma (un promedio de 8 a 10 vasos de líquido al día)

• Comer 5 veces al día (desayuno, almuerzo y cena más 2 meriendas)

• Cuidar el consumo de bebidas gaseosas, alcohólicas, grasa y azucares refinados.

• Disminuya la cantidad de carbohidratos en las comidas (si los vas a consumir, intenta que sean integrales)

• Aumente el consumo de frutas, cereales y vegetales.

• Vigilar el consumo de sal.

• Ingerir agua, te verde u otras infusiones entre comidas.

• Realizar actividad física diaria durante 1 hora.

NOTA: cada organismo es diferente y tiene requerimientos distintos; por eso, es importante siempre la evaluación del   nutricionista

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