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SUCESOS | 29/04/2012 06:26:03 a.m.
Wilmer Moreno, otro militar que muere por encargo
Al general, Wilmer Moreno, ex subdirector de DIM, lo mataron a tiros luego de que el victimario lo llamara por su nombre

Wilmer Moreno, otro militar que muere por encargo
El sicario le preguntó“¿Tú eres Wilme Moreno?” (Creditos: Facebook de Wilmer Moreno)
Laura Weffer Cifuentes | Últimas Noticias

Segundos antes de que sonaran los disparos en el barrio Tronconal II del estado Anzoátegui, el sicario le preguntó“¿Tú eres Wilme Moreno?”. Cuando el general dijo que “sí” firmó su sentencia de muerte. Fueron diez balazos. Cinco le dieron. 
 
Eran un poco más de las 10 de la noche del 19 de abril. El militar venía de hacer mercado. Se bajó para arreglar un desperfecto de su camioneta Toyota. Acompañado de su tía y de su esposa; Rosa Nolasco.

Al oir las detonaciones, ella pensó que eran triquitraquis. Lo último que le pasó por la cabeza, es que en el suelo, estuviera desangrándose su marido, Wilmer Antonio Moreno. 

Amigo cercano del presidente, Hugo Chávez; conspirador del 4 de febrero; pieza polémica del 11 de abril de 2002 y ex subdirector de la Dirección de Inteligencia Militar; fue víctima de una muerte por encargo. Hacia allá, apuntan todas las evidencias. 

El gobernador del estado Anzoátegui, Tarek William Saab, era su amigo y guarda un buen recuerdo de él. A diferencia del ex gobernador de Mérida, Florencio Porras. Ambos difieren en la percepción sobre el uniformado, pero coinciden en que se trató de sicariato.

William Saab; además de funcionario es abogado de profesión. “En la época en la que ejercía estuve relacionado con casos penales, era defensor de Derechos Humanos. Por mi experiencia puedo decir que hubo un ensañamiento en contra del cuerpo de Moreno. Este modus operandi responde a un patrón compatible con el sicariato” señaló el Gobernador. 

A Porras tampoco le cabe duda de que se trata de un asesinato perpetrado por el crimen organizado, que no es hampa común.
Y aunque no se atreve a asomar un posible móvil, está seguro de que el autor intelectual quería deshacerse del uniformado, que desde hace algunos años vivía en Puerto La Cruz y que un día antes de su muerte, se había juramentado como directivo del Comando Carabobo del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) de Anzoátegui. 

Los hechos

El 18 de abril Wilme Moreno estaba muy entusiasmado. Después de un tiempo alejado de la política, lo juramentaban como coordinador del Comando Carabobo para militares retirado del partido. El acto, que se inició a las 2:00 PM en el hotel Venetur de Puerto La Cruz, estuvo presidido por la máxima autoridad nacional del grupo proselitista, Jorge Rodríguez y por el Gobernador de la entidad, Tarek William Saab. La ocasión, hasta mereció un mensaje por Twitter de parte del presidente de la República, Hugo Chávez. “Desde La Habana para Barcelona: ¡Vamos pueblo de Anzoátegui, vamos pueblo de Venezuela, unidad y ofensiva rumbo a la Misión 7Oct. 10 Millones!” escribió en la red social
“Moreno estaba realmente emocionado. Me preguntaba si podía recorrer el Estado; quería hacer asambleas y foros. Estaba feliz por lo que entendía como una nueva responsabilidad” recuerda Saab, de ese día. 

La noche siguiente, el Gobernador fue uno de los primeros en enterarse del asesinato que aún causa sorpresa y abre interrogantes, entre quienes lo conocían.

Lo que se sabe a ciencia cierta es que los asesinos se bajaron de una camioneta Ford Eddie Bauer y que se dieron a la fuga. Todo pasó muy rápido. 

En medio del desconcierto, y luego de constatar el atentado; como pudieron se lo llevaron al Centro Médico José Antonio Anzoátegui, en el que según cuentan allegados, se negaron a atenderlos por más de 45 minutos, pues esperaban la clave del seguro. 

Los familiares ofrecían la tarjeta de crédito como forma de pago, les rogaban que la utilizaran, pero de acuerdo a esta versión, los trabajadores administrativos se negaron. Querían cumplir con todo el trámite. Fue tanto el retraso, que Moreno falleció. 

Extraoficialmente se conoció que los familiares tomarán acciones legales en contra del centro hospitalario, acusándolos de negligencia. 

El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas destinó 25 agentes para hacer las pesquisas pertinentes. Además se designaron a dos fiscales del Ministerio Público para que coordinen las actividades en este sentido:_el 41º nacional y 20º del estado Anzoátegui, Franklin Nieves y Yulimar Amaricua.

Hasta el momento no hay ninguna hipótesis sólida sobre cuáles pueden haber sido las causas de este asesinato.

¿Quién era?

La descripción autobiográfica que hizo Moreno en su cuenta de Twitter es sucinta: “Hijo de la Casa Fuerte”. Con esto se refería a la juramentación que prestó en Barcelona, ante el MBR200, en sus primeras épocas de conspiración.

Se graduó de sexto en la Academia Militar en la promoción de 1976 “Francisco Carabaño”, junto a Raúl Isaías Baduel. Participó en la conspiración previa al 4 de febrero de 1992, pero para la fecha se encontraba fuera del país. Hacía el curso del Estado Mayor Conjunto en España. 

Cuando regresó lo acusaron de haber apoyado al grupo separatista ETA. Antes, lo habían señalado como integrante del grupo Bandera Roja.

En una entrevista publicada en la página web: www.lasverdadesdemiguel.net se refirió a esto y dijo que por cuestiones diplomáticas no había retornado al país inmediatamente del país ibérico. “Fue otro invento más” aseveró. 

En cuanto a la especie de su militancia en el grupo de izquierda, confirmó que tantas veces había sido acusado que le tocaba venir a Caracas a declarar en la Dirección de Inteligencia Militar (DIM). “Un 13 de abril, durante un acto en Los Próceres, el Presidente me llamó. ´Wilme fue acusado de pertenecer a Bandera Roja, cuando es rojo rojito´. Y es verdad, fui, soy y seré rojo rojito” aseveró en aquélla ocasión.

El teniente (retirado) Jorge Cegarra lo recuerda como un hombre afable y noble. “Fuimos compañeros de promoción, era un hombre y un oficial excelente. Muy responsable; tenía una bella familia. De él guardo el mejor de los recuerdos” afirmó claramente conmovido. 

Si hay un punto en el que coinciden quienes lo conocieron es en el de su devoción familiar. 

Se refería a su cónyuge como la mujer de su vida; se mostraba orgulloso de su hijo y guardaba las mejores relaciones con su hermano, Hernán (Kato) Moreno. 

Alto, fornido, de actitud y porte militar, con frecuencia utilizaba la frase “cúmplase”. Gustaba citar a pensadores y políticos. Era de risa fácil.

Fue comandante de la guarnición de Mérida durante los sucesos del 11 de abril de 2002; desde donde es enviado al Comando de la Escuela Superior del Ejército. Luego, lo destinan como agregado militar a la embajada de Brasil. 

Previamente se había desempeñado en el comando Aéreo del Ejército, como cabeza de la Dirección General Sectorial de Alistamiento y como sub-director de la DIM. También estuvo al frente de adquisiciones del Ejército.

Lo cierto es que varias veces se aproximó al poder, pero nunca estuvo demasiado cerca. Y esa era una de sus frustraciones. Varias veces hizo saber de la incomodidad que le causaba la situación e incluso, llegó a afirmar que había tapones que no le permitían ascender.

Se ufanaba de ser amigo de Chávez, incluso comentaba orgulloso, que el mandatario decía públicamente, que su ex compañero nunca lo había abandonado. 

“En otra oportunidad, le mandé una carta...Le decía que algunas veces la revolución se tragaba a sus hijos, y que si ese era mi caso, ¨bienvenida sea. En una reunión donde coincidimos, me comentó: ‘la revolución se traga a sus propios hijos, pero no a los buenos, sino a los malos’. En ese momento entendí que no me estaba tragando, a lo mejor ahora me tragó por ser un hijo malo, que no lo soy “ indicó en la entrevista.

Lo que sabía

Al día siguiente del asesinato, desde la morgue, Kato Moreno aseguraba que su hermano no tenía enemigos y descartó que antes del asesinato hubiesen recibido llamadas amenazadoras o extrañas que pudieran avizorar un desenlace tan dramático.

Sin embargo, hay un detalle llamativo. El hijo del ex militar, Wilmer Moreno, en su cuenta de Twitter (@wikiwey) al día siguiente de saberse la noticia escribió: “Te Amo Papá, la bandera de la verdad y la honestidad, nunca podrá ocultar todo lo que sabes, yo me voy a encargar de eso”.

Acto seguido cortó toda comunicación con la prensa y aseguró que por los momentos, no ofrecería más declaraciones públicas.
Un atisbo de esta información que podría haber manejado Moreno, quedó registrada en un blog que nutrió durante 2011 (www.micompromisoconlapatria.blogspot.com) y que tenía cinco capítulos llamados “La conspiración”. 

En estas entregas, señala con lujo de detalles lo que fue su paso por algunas instancias políticas y narra anécdotas que reflejan sus reflexiones más importantes. 

Mencionó su participación en la tragedia de Vargas en el 2000 y encuentros con el alto mando militar.

Señaló directamente como uno de sus adversarios al general Ovidio Poggioli, quien según su versión habría obstaculizado su desempeño en la DIM. Para ese momento -año 2000- Moreno elaboró un informe, que fue conocido posteriormente como el Plan Antena, en el que involucraba a altos funcionarios del sector castrense en actividades conspirativas. 

El documento llegó a manos del Presidente que los citó a ambos en La Casona. Como en casi todas las historias, hay varias versiones de lo ocurrido. 

Mientras que Moreno señalaba que este insumo lo había hecho basado en informaciones de inteligencia que habían llegado a sus manos; sus adversarios consideraban que en la lista se habían incluido solo a oficiales de mayor antigüedad que la promoción de Chávez y que eran ellos los que “bloqueaban” el ascenso de los cercanos del Presidente a los cargos claves de poder.

En cualquier caso, eso ocurrió hace doce años. El asesinato tomó lugar diez días atrás. Y la policía, aún no ha dado con alguna posible causa.

Entretanto, la familia vive el duelo y no deja de hacerse preguntas que pudieran ofrecerles algún consuelo en su desconcierto y dolor. 

Una de las últimas interacciones de Moreno (hijo) en Twitter así lo refleja: “Mi papá me enseñó una frase del Libertador que nunca entendí: ‘hay que dejar al tiempo hacer prodigio’. Solo espero que tenga razón”.

¿Coincidencia?

El ex gobernador del estado Apure, Jesús Aguilarte fue asesinado en Maracay el 24 de marzo pasado. 

De siete tiros que le dispararon, cuatro le alcanzaron el cuerpo y fueron esos los que le causaron la muerte, después de diez días de agonía en un centro asistencial.

El 19 de abril asesinaron a Wilme Moreno. De diez tiros, le alcanzaron cinco. Murió desangrado en la clínica de Anzoátegui, a la que lo llevaron de emergencia. 

Estas dos muertes tienen algunos elementos en común, aunque las personas consultadas no creen que estén relacionadas. Ambos hombres eran cercanos al presidente, Hugo Chávez y participaron en la intentona golpista del 4 de febrero de 1992. Ambos militares, ocuparon puestos de importancia estratégica. En ninguno de los casos puede hablarse de hampa común.
“Yo no creo que sea el mismo grupo que haya actuado, aunque en los dos casos se trata de sicariato” señaló el gobernador de Anzoátegui, Tarek William Saab. “Lo que sí me impresiona es la falta de temor de actuar en contra de personas que lograron cierta trascendencia”.

Por su parte, el ex gobernador de Mérida, Florencio Porras señaló que cualquier hipótesis que se asomara, antes del resultado de las investigaciones, podría caer en la especulación. Pero confirmó que se trataba de una muerte por encargo.
“Yo no sé lo que ocurrió, lo que sé es que un ser humano como él, no se merecía que le ocurriera eso” manifestó su amigo, Jorge Cegarra.

Foto: Cortesía


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Foto: Cortesía


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lweffer@cadena-capriles.com


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