Nia Silva|Últimas Noticias
Catia La Mar. El Cicpc descubrió que casos de extorsión hacia empresarios de Vargas procedían de reos de la cárcel de San Felipe.
Según explicó el comisario Sergio González, jefe de la delegación del Cicpc regional, desde que comenzó el año han recibido varias denuncias de extorsión en las que a propietarios de comercios dedicados al ramo de ventas de repuestos los llaman exigiéndole un depósito bancario como parte de pago ante amenazas de secuestros contra familiares.
A través de las pesquisas hechas por los sabuesos y el rastreo de llamadas a los celulares se logró comprobar que éstas provenían desde la cárcel de Yaracuy y que las cuentas bancarias pertenecían a familiares de los presos.
Buscan la información a través de las páginas amarillas.
El monto que piden los pillos al llamar es de Bs 20 mil hasta Bs 30 mil, y le dan un número de cuenta donde depositar.
"El delincuente engancha a la víctima y éstas caen por incautos al depositar la cantidad por temor a represalias. El llamado es para que denuncien el delito y no caigan en provocaciones", refirió González.