Eligio Rojas| Últimas NoticiasCaracas. La madrugada del 9 de mayo de 2004, fueron detenidos en una
finca de El Hatillo 116 personas de nacionalidad colombiana que durante ese año y el siguiente entrarían en la historia como los "paramilitares".
Venían con planes de tomar
Miraflores y liquidar al Presidente de la República, según lo investigado por la
Fiscalía Militar. Por eso fueron juzgados y condenados.
Pero ocho años después el
Ministerio Público Militar no le ha dicho al país quiénes fueron los "cerebros" de esa frustrada operación. Así lo admiten en privado algunos de esos fiscales militares que investigaron el hecho.
"Quedan pendientes las órdenes de captura contra Robert Alonso, el dueño de la finca
Daktary y del ex diputado Rafael Marín", recordó la fuente quien agregó que tampoco se investigaron las denuncias de tortura por parte de un procesado de nombre
José Ayala. Él dijo que Aponte presenció tales torturas.
Alonso Medina Roa fue defensor de dos de los seis militares a quienes se les achacó la traída de los supuestos paramilitares.
Al ser consultado sobre qué tan cierto es lo expuesto por el
exmagistrado Eladio Aponte Aponte, según el cual el presidente
Hugo Chávez lo llamó "para que llevara las investigaciones demostrando que eso era algo contra el Gobierno", Medina refiere que todas las mañanas el entonces ministro de la Defensa, Jorge Luis García Carneiro, se reunía con el fiscal general militar, Eladio Aponte, y éste a su vez tenía una "encerrona" con el juez del caso Rubén Darío Garcilazo Cabello. Éste último terminó en el Poder Judicial.