Abrahán Carvajal|ÚN.- Vecinos del sector Fe y Alegría de la urbanización Artigas, municipio Libertador, solicitan que sea instalado un módulo de la Guardia Nacional (GN), pues afirman que el accionar del hampa recrudeció en los últimos meses.
Un reciente ataque al colegio Enrique de Ossó, perpetrado por aproximadamente 30 sujetos armados y encapuchados, activó el pánico en esta comunidad.
"Robaron la cantina y luego arremetieron contra los estudiantes, despojándolos de sus pertenencias", informó Yajaira González, directora del plantel, quien recalcó que el grupo armado desnudó a una estudiante de séptimo grado e intentó violarla.
No es la primera vez que el recinto educativo ha sido "visitado" por el hampa. "En Carnaval del año pasado, también causaron daños en el lugar. La diferencia es que aquellos no estaban armados", recordó Tania Casanova, quien tiene a su hijo estudiando en el plantel.
Durante la semana pasada, padres y vecinos formaron parte de reuniones para tratar el tema de la inseguridad. "Se comenta que es una banda de muchachos, cuyas edades van entre los 12 y 20 años, quienes actúan por los predios de la avenida Morán", explicó Casanova.
"Los niveles de violencia e inseguridad en el área metropolitana deben ser atendidos por las autoridades. Necesitamos presencia policial porque la sociedad civil se encuentra totalmente vulnerable", dijo Douglas Gómez, representante del consejo comunal Fe y Alegría.
El representante vecinal acotó que, en los últimos meses, la comunidad ha gestionado mesas de trabajo con representantes del Cicpc, Policaracas, Polinacional y la Guardia Nacional.
"En 3 o 4 ocasiones pudimos percibir el apoyo policial; pero no pasó de ser algo momentáneo. Los atracos continúan en la calle Simón Bolívar del sector Fe y Alegría, la cual está totalmente a oscuras. Es una verdadera cueva de lobos; por tanto Corpoelec debe venir a solventar el problema", acotó Gómez.
Afirman que hampones del barrio Moscú se pasean por la zona para atracar a cualquier hora del día". De allí vienen muchos delincuentes que cazan a la gente cuando se baja de las camioneticas", precisó Juan Blanco, otro vecino.
También recordaron el reciente asesinato de dos muchachas en una bodega de la avenida Morán. "Las mataron sólo para robarles una tontería de dinero. Es terrible que la vida tenga tan poco valor para estos delincuentes", alertó Marín Villegas, quien habita en la zona desde hace 10 años.
La comunidad espera que su clamor sea atendido por el Gobierno y así contar con mayor resguardo policial.