Doris Barrios|ÚN.- Sujetos desconocidos, a bordo de dos vehículos, sembraron el pánico la tarde del pasado martes, cuando llegaron a una zona rural de Barlovento para disparar contra una familia, cayendo abatidos César Augusto Rivero Rodríguez (38) y su esposa Zacheska Rafaela Cortez Herrera (33).
El violento ataque armado - que ocurrió en el sector Capaya del municipio Acevedo- dejó seis personas heridas de bala, entre ellos tres son miembros de la familia Rivero, dos son niños (4 años y otro de 18 meses).
Las primeras averiguaciones policiales indican que César Rivero salió de Santa Teresa (Valles del Tuy), en compañía de su esposa y dos hijos para visitar a su madre en Capaya. Cuando conversaba con sus allegados, se presentaron los pistoleros.
Los residentes que estaban en la calle principal corrieron por sus vidas. Quienes se encontraban en sus casas y escucharon la ráfaga de disparos se escondieron debajo de las camas y se tiraron al piso desesperados.
Cinco de los lesionados fueron trasladados por vecinos hasta hospitales cercanos y de la ciudad de Guarenas. Se logró la identificación de cinco de ellos: Caro Gutiérrez (30), quien presentó un tiro en el brazo izquierdo; Juan Antonio Rivero (71), con un disparo en la oreja izquierda, y Angelis Herrera junto a su hijo de 4 años, quien tenía un impacto de bala en el glúteo izquierdo.
El otro niño de año y medio de edad tiene un tiro en la pierna izquierda.
Todos los lesionados se encuentran bajo observación médica. Aún ayer no habían sido dados de alta.
Los allegados a los Rivero indicaron a funcionarios del cuerpo de investigaciones que César Augusto laboraba como avance de chofer para una línea de transporte de Valles del Tuy. Su mujer era ama de casa y estaba al cuidado de sus dos hijos menores de edad.
Los padres de Rivero tienen un local de venta de frutas en Capaya.
Efectivos de Poliacevedo lograron ubicar los dos vehículos utilizados para este ataque armado. Uno fue localizado quemado cerca del río Capaya. El otro automóvil fue hallado estacionado en el Centro de Diagnóstico Integral (CDI) de la localidad.
Los funcionarios indagan en un atraco que hubo minutos después del tiroteo en Capaya. Al parecer, los victimarios que actuaron contra los Rivero pararon a una pareja que se desplazaba por la carretera nacional, en un Chevrolet Aveo. Los obligaron a punta de pistola a bajarse del vehículo y se lo robaron. Se presume que los criminales cambiaron de carro para poder huir de la zona. En Barlovento estaban ubicados 13 puntos de control por el dispositivo de seguridad Carnaval 2012.
Repudio. En Capaya repudiaron el violento suceso. Dijeron que es un pueblo tranquilo, cuyos residentes están dedicados a la producción agrícola. Pidieron más patrullaje y labores de investigación para atrapar a los hampones que siembran el terror en todo Barlovento.