Yarimar Fernández |Últimas Noticias.
Yetsylyn Fuentes, embarazada de siete meses; su esposo, que es discapacitado; y su hija de seis años viven arrimados en la residencia de una vecina desde hace seis días cuando, debido a las lluvias, se desplomó su casa, en la Terraza 10 de El Rodeo.
Esta familia deplora el abandono de la Alcaldía de Zamora “que aún no nos da respuesta sobre la reubicación que necesitamos”.
Detalló Fuentes que tres personas duermen apretujadas en una cama. Otros pasan la noche sentados en sillones. “Y hay gente que pernocta dentro de los carros, porque no tiene a dónde ir”.
Tres familias más de las Terrazas y otras nueve en la comunidad de El Palmar, también en El Rodeo padecen las mismas vicisitudes.
Nina Vaena, vocera de la Gran Misión Vivienda Venezuela en la Terraza 10, señaló que la semana pasada, cuando ocurrió la tragedia, efectivos de Protección Civil Zamora hicieron la inspección y levantaron el informe, pero no han dicho nada de la reubicación. Agregó que el pasado 4 de junio, antes de que se cayeran las casas, el ingeniero Miguel Paredes, de la Vicepresidencia de la República, recorrió la zona. Prometió soluciones a las familias en riesgo. No han vuelto a saber de él.
“Ahora estas personas ya no tienen dónde vivir y nadie se ha dignado a darles solución”, denunció Vaena. Advirtió que en la zona hay un refugio donde albergar a estos afectados, pero la alcaldía no ha querido abrirlo.
Tragedia anunciada
En El Palmar la quebrada crecida de El Bautismo se metió a las casas de cinco familias. Perdieron todos sus corotos. Otras cuatro viviendas penden de un hilo en la parte alta. El talud trasero se deslizó y se metió en los hogares.
Bilma Rivero, vocera del consejo comunal, refirió que el pasado miércoles, cuando ocurrió la creciente, los vecinos tuvieron que ayudarse unos a otros para salir de las residencias y evitar una tragedia. La mayoría de los afectados son personas con discapacidad, ancianos y niños. Advirtió que en la zona hay un albergue donde está alojada una familia que, ni siquiera, es de la comunidad. La semana pasada pidieron al alcalde Oswaldo Sifontes que abra el lugar, para que los afectados puedan alojarse temporalmente.
“Las autoridades municipales dijeron que nos quedáramos en las casas y que si volvía a llover y pasaba lo mismo nos habilitarían el refugio. ¿Será que hay que esperar que muera alguien tapiado para que den respuesta?”, manifestó.
El equipo de ÚN intentó hacer contacto con el mandatario local, pero no respondió las llamadas ni los mensajes. El pasado viernes, en declaraciones a este medio, prometió que el lunes (ayer) comenzarían a darle respuesta a los damnificados._Hasta el cierre de esta edición esto no se había cumplido.
Vía en un tilín
La calle que conduce hacia la Terraza 10 de El Rodeo está a un tris de desplomarse. Con el palo de agua se desprendió una parte del talud, donde había un daño previo, causado por la mala canalización de las aguas servidas. Si continúa lloviendo, la calle terminará de ceder, pronostican los residentes. Más de 50 familias quedarían sin paso.