Mabel Sarmiento Garmendia | Últimas Noticias.-
Los seguidores del
presidente Hugo Chávez Frías, quien
inscribió su candidatura cerca de las
5 de la tarde del lunes 11, hicieron hasta lo imposible para
verlo a escasos metros de la caravana.
Foto: Mabel Sarmiento No importó el cordón de seguridad o si había niños o gente de la tercera edad. Contra todo pronóstico
se lanzaron detrás del camión que lo trasladaba al
Consejo Nacional Electoral, en compañía de su hermano
Adán y representantes de su gobierno. Hubo
gritos, empujones, llantos y mucha desesperación, principalmente en la gente que se quedó atrapada en la multitud que no pudo avanzar.
Foto: Mabel Sarmiento Por la avenida Baralt, por la Universidad o Lecuna era casi imposible acceder a la plaza Caracas y menos cuando Chávez hizo su entrada por el lado oeste.
Foto: Mabel Sarmiento
Menos de 20 minutos duró su inscripción y cuando obtuvo la certificación de manos de la presidenta del
Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, prometió que
respetaría los resultados de las elecciones del próximo
7 de octubre de 2012.
La gente que lo escuchaba a través de las pantallas panorámicas lo aplaudió y coreó "pa' lante presidente hasta el 2000 siempre".
El sonido del discurso que se transmitía desde una imponente tarima adornada con flores, ubicada a un costado de la plaza Diego Ibarra, iba y venía acompañado de la bulla de las cornetas ubicadas en las avenidas Lecuna y Universidad, tramos donde la gente bailaba, comía y hasta tomaba cervezas.
A diferencia de Henrique Capriles Radonski, quien subió solo a la tarima, Chávez no estuvo solo, varias personalidades del gabinete presidencial se le colocaron de un lado a otro.
Rápidamente la noche se hizo presente y mucha gente emprendió la retirada, pese a que el Primer Mandatario seguía hablando y criticando la falta de políticas de la Mesa de la Unidad Democrática.
Los partidarios del chavismo tuvieron que caminar varias cuadras para poder hacer uso del transporte público que por cierto era bien escaso. También lo era la seguridad ciudadana, principalmente alrededor de La Hoyada.
En el Metro de Caracas la situación igual se vio complicada, pues la gente no respeto las normas y paso hasta por debajo de los torniquetes.
Todavía a las 7 pm la plaza Diego Ibarra estaba colmada de adeptos al partido de gobierno.