ÚN / NOTA DE PRENSA.- El presidente del
Parlamento Latinoamericano, Rodrigo Cabezas, criticó el "
Plan de Primer Empleo" del candidato presidencial opositor,
Henrique Capriles Radonski, afirmando que el mismo es "un gran engaño" para los jóvenes venezolanos.
"Ofrecer un millón de empleos como '
primer empleo juvenil' es un gran engaño, es la demostración de la terrible orfandad programática que domina a la oposición y que les descalifica para conducir los destinos de la república", señaló el diputado.
Según
Cabezas, "el sustento básico es reducir el monto de los impuestos que deben pagar los
empresarios capitalistas a cambio de darle empleo a jóvenes entre 15 y 29 años, en el esquema del primer empleo los empresarios ganarán por vía doble: de una parte, van a ahorrar bajando costos de nómina ya que se les permite pagarles a los jóvenes aprendices un salario de subempleo, y de la otra, por los beneficios tributarios acordados".
Cabezas sostiene que de fondo está “la propuesta neoliberal que favorece la ideología del
FMI que sostiene la necesaria reducción del papel del Estado y relaciones de mercado a favor de los propietarios del capital corporativo-empresarial. Lo primero se cumple al debilitar la política fiscal recaudadora y distributiva, lo segundo con fuerza de trabajo comprada a precario precio”.
El Economista y ex ministro de Finanzas recuerda que a comienzo del año 2006, el
Presidente de Francia Jacques Chirac y su Primer Ministro
Dominique de Villepen, presentaron a la
Asamblea Nacional de su país lo que dieron en llamar
Ley de Contrato del Primer Empleo; en él enmascararon una flexibilización del mercado laboral que postraba los salarios y permitía el despido sólo bajo la discrecionalidad del patrono o empresario.
"Sorpresivamente la
juventud francesa realizó masivas y ruidosas manifestaciones de protesta y paralizaciones de casi todas las universidades, obligando a aquellos gobernantes, el 10 de abril de 2006, a anunciar que retiraban el proyecto. La juventud de
Francia ridiculizó a sus gobernantes liberales", puntualizó.
En este sentido,
Cabezas indica que "la
oposición venezolana es artificiosa, poco creativa, más repetitiva, en extremo dogmática con sus recetas en el campo de lo económico y social. No sorprende verles defender la visión según la cual deben prevalecer los intereses del capital por sobre los del trabajo y de la sociedad toda. Si andan en búsqueda de la voluntad electoral de un país se desdoblan hasta la demagogia. Es lo que ocurre con la
oposición venezolana y su candidato presidencial".