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MUNDO | 01/05/2012 07:49:00 p.m.
Disturbios y reclamos agitaron actos del 1 de mayo en Latinoamérica
Hubo concentraciones en las principales ciudades de la región. En algunas movilizaciones se registraron enfrentamientos y episodios de violencia. La política, en algunos casos, y la apatía, en otros, marcaron la jornada

Disturbios y reclamos agitaron actos del 1 de mayo en Latinoamérica
Marcha oficialista en Caracas (Creditos: AVN)
ÚN .- Decenas de miles de obreros hicieron suyas las calles latinoamericanas para hacer oír una vez más sus reivindicaciones y, en muchos casos, expresar su descontento con las medidas adoptadas por los gobernantes. Así lo precisó el portal web informativo infobae.com

En Chile, la marcha que se realizó en la capital, Santiago, culminó con graves disturbios por enfrentamientos entre encapuchados y la policía. La manifestación, organizada por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) -el principal sindicato del país-, se inició en la céntrica Estación Central, desde donde las columnas avanzaron pacíficamente por la emblemática avenida Alameda, bajo un fuerte operativo de control. Los hechos violentos llegaron al final y las autoridades no dieron todavía cifras de heridos ni detenidos. En ciudades como Valparaíso y Concepción se registraron incidentes menores.

También en Bogotá hubo revueltas. Las fuerzas de seguridad arrestaron a unas 70 personas en Bogotá por portación de elementos peligrosos, según informó Radio Caracol. Explosivos y un herido completaron el parte provisorio. Estaba previsto que el acto central reuniera a unas 10 mil personas.

En la Bolivia de Evo Morales, la conmemoración de este día llegó en medio de una serie de protestas que aquejan la popularidad del Gobierno, con reclamos de diversa índole. Las movilizaciones, que tenían por eso un cariz más político, perdieron protagonismo por el anuncio del mandatario de la expropiación de la filial de Red Eléctrica Española. Además, el gobernante preparaba al menos cuatro decretos que beneficiaban a los trabajadores, aunque difícilmente ayudarán a sobrellevar el descontento que genera la aplicación, a partir de este martes, de un nuevo salario mínimo que no ha dejado conforme a los sindicatos.

Aunque pacíficas, las demostraciones en Ecuador y Venezuela estuvieron marcadas por la polarización social que fomenta el estilo de sus presidentes. Los seguidores de Rafael Correa y Hugo Chávez hicieron sus convocatorias con el explícito propósito de resaltar los logros de sus gestiones, mientras que sectores opositores organizaron sus propias contramarchas con reclamos y denuncias sobre las falencias de esos gobiernos socialistas.

Abocado al tratamiento que lleva adelante para sobrellevar el misterioso cáncer que padece desde 2011, Chávez adelantó sus referencias a esta jornada. Antes de partir a Cuba para una nueva serie de sesiones de radioterapia, el mandatario promulgó el lunes la nueva Ley Orgánica del Trabajo, a la que calificó de "histórica". Ya este martes se limitó a enviar mensajes de apoyo a "la clase obrera" a través de su cuenta de Twitter.

En Perú, el Día del Trabajador sirvió de escenario para una disputa política. El presidente Ollanta Humala anunció un segundo aumento del salario mínimo, noticia con la que intentó aplacar los incipientes conflictos sociales que se han despertado. No obstante, la Confederación General de Trabajadores (CGTP) denunció que su gobierno mantiene "el mismo sistema de explotación" de la época de Alberto Fujimori (1990-2000).

Perfeccionar el socialismo fue la consigna que guió las celebraciones en Cuba, en momentos en que las reformas aprobadas por el comunismo en el último tiempo comienzan a alterar un sistema que rigió durante décadas. El dictador Raúl Castro encabezó el masivo pero breve acto conmemorativo con llamados a la unidad nacional y pedido de apoyo para los cambios.

En Paraguay, las centrales obreras y sindicatos realizaron marchas de protesta en Asunción para exigir mejores condiciones laborales y repudiar una ley que reglamenta las pequeñas y medianas empresas. Las movilizaciones pusieron de relieve el desencuentro que existe en estos momentos entre el gobierno de Fernando Lugo y los gremios, que lanzaron fuertes críticas.

También estuvieron cargadas de contenido político las manifestaciones de México. Allí, el Congreso del Trabajo hizo un fuerte llamado al Ejecutivo y al partido que asuma al poder tras las presidenciales de julio para que tomen las medidas necesarias para frenar la violencia. Los sindicatos independientes, por su parte, directamente instaron a sus afiliados a votar por el candidato izquierdista Andrés López Obrador y a castigar al gobernante Partido Autonomista (PAN) y al favorito y tradicional PRI.

Lo contrario ocurrió en Uruguay, donde la central única de los trabajadores PITCNT expresó sus coincidencias con el gobierno de José Mujica, aunque también manifestó algunas diferencias. El mandatario participó del acto, aunque no fue orador. Otra manifestación fue convocada por un grupo de sindicatos más radicales que discrepan con la línea actual de la central obrera.

Las diferencias en el seno del movimiento obrero también se evidenciaron en la Argentina. Allí, la Confederación General del Trabajo, liderada por Hugo Moyano, ahora distanciado del gobierno de Cristina Kirchner, no realizó movilizaciones. Fueron la facción opositora de la Central de Trabajadores Argentinos y los movimientos de izquierda quienes protagonizaron la jornada con actos en la capital.

En Brasil, el lema fue "desarrollo con menos impuestos y más salarios y empleos". En el acto principal en la Plaza Campo de Bagatelle, en San Pablo, estaban unidas las centrales sindicales Unión General de los Trabajadores, Forza Sindical, Central de Trabajadores y Trabajadoras de Brasil (CTB), Nova Central Sindical de los Trabajadores y Central General de los Trabajadores de Brasil. Según los reportes, la concentración reunió a más de un millón de personas.

Las calles de las capitales centroamericanas fueron escenario de las tradicionales marchas de los trabajadores públicos y privados, acompañados de estudiantes y campesinos provenientes de distintos puntos. Banderas multicolores, payasos, máscaras y música de comparsas dieron la nota alegre a la jornada, que encabezaron sindicatos de diferentes sectores.

En Honduras, al menos 30.000 personas marcharon por la capital, encabezados por el ex presidente Manuel Zelaya y su esposa Xiomara Castro, quien buscará la Presidencia en los comicios de 2013.

En Guatemala, el veterano dirigente sindical José Pinzón dijo que "los problemas (laborales) siguen siendo los mismos desde hace 136 años, por lo que nuestra lucha no puede claudicar". Los manifestantes, unos 8.000, expresaron además su rechazo a la explotación minera a cielo abierto en el país y a un anunciado aumento en las tarifas eléctricas de entre el 6% y el 15%.

Unas 4.000 personas protestaron en El Salvador por la falta de empleos, el alto costo de la vida y los bajos salarios y criticaron la cercanía del gobierno de Mauricio Funes con los Estados Unidos. "Los trabajadores estamos convencidos que este gobierno de izquierda es más derechista que la derecha", dijo a la AFP el secretario general de la Asociación General de Empleados Públicos y Municipales, William Huezo. "Ellos se han enriquecido mientras que el pueblo está muriéndose de hambre, el dinero no alcanza, los impuestos suben, los salarios no se incrementan y eso debe acabar", denunció.

En Costa Rica
, los sindicatos enfilaron sus baterías a la defensa de la Caja del Seguro Social, CCSS, que atraviesa una crisis financiera sin precedentes. Unos 7.000 manifestantes, entre los cuales los educadores tuvieron fuerte presencia, recorrieron unas 15 cuadras y se plantaron ante la sede de la CCSS, en el corazón de San José, para lanzar consignas contra el gobierno.

En tanto, el gobierno nicaragüense suspendió las marchas para que los trabajadores visitaran el lugar donde están siendo velados los restos de Tomás Borge, el último de los fundadores del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) que hasta ahora permanecía vivo y que murió el lunes a los 81 años. Sin embargo, opositores marcharon en el sector este de Managua para demandar al gobierno más empleos, control de precios de productos de la canasta básica, estabilidad laboral y salario justo.

Con información de infobae.com


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