Últimas Noticias Logo

Caracas, 23/10/2014
Iniciar sesión| Registrarse


INVESTIGACIÓN | 09/06/2013 06:00:00 a.m.
Crónica Negra | La senilidad degollada
Quién no iba a conocer en el municipio García de Hevia, del estado Táchira, a los hermanos Nohemí del Carmen y Presentación Orozco. Ella le llevaba a él ocho años, y entre los dos habían logrado acumular 130 abriles.

Crónica Negra | La senilidad degollada
La senilidad degollada (Creditos: ÚN )
Willmer Poleo Zerpa | ÚN .- Su vivienda, ubicada frente al Hotel Villamar de la población de Tres Islas, en la población Santo Cristo de La Grita, en la vía a Oropé, había servido de albergue a numerosos familiares y algunos que no eran nada de ellos. Pero es que así eran los hermanos Orozco: dadivosos, sensibles, solidarios, buena gente, pues.

Por eso es que aquella tarde del domingo, cuando los hallaron muertos a los dos, todo el pueblo se volcó y se revolcó en el dolor. A nadie le había pasado nunca por la cabeza que pudiera ocurrir algo semejante, y miren que han ocurrido cosas bien feas en el estado Táchira, sobre todo por efecto de las sierras eléctricas, una usanza criminal y despiadada venida de las afueritas del Táchira.

De inmediato cundió el pánico, y hubo vecinos que mandaron a reforzar las puertas y las ventanas de sus casas. Alguien recordó que hacía algunos días atrás alguien se había metido al patio de los ancianos y les había robado varias gallinas.

Comenzaron a surgir propuestas para cuando capturaran a los responsables. Alguien dijo que había que picarlos en pedacitos, otro propuso amarrarlos en una moto y arrastrarlos por todo el pueblo para que sirviera de escarmiento; los creyentes, que eran varios, manifestaron que Dios se encargaría de hacer justicia, y otros, más partidarios de la justicia terrenal, expusieron que había que dejar todo en manos de las autoridades y que lo que sí había era que presionar para que se investigara el caso hasta sus últimas consecuencias. Los que tenían algún ladronzuelo en sus familias optaron por el silencio.

Víctimas seniles. 

El hallazgo lo hicieron los hijos y una nuera de Presentación, que se preocuparon porque no los vieron en la misa del domingo y tampoco atendían el teléfono de la casa. Se dirigieron hasta allá y, como nadie les abrió, decidieron ingresar al inmueble por el techo.

Inicialmente se pensó que sólo habían asesinado a Nohemí del Carmen, que fue hallada tendida en su cama boca abajo y maniatada, pues el cuerpo de su hermano Presentación no estaba por ningún lado. Alguien planteó la posibilidad de que éste hubiese sido secuestrado. Llamaron a la policía de inmediato

Un surco profundo separaba las arrugas que le caían del cuello y había salpicado todos los alrededores. Estaba pálida. Era obvio que en su cuerpo no había quedado una sola gota de sangre.

-Evidentemente que el asesino conocía a la víctima. La cerradura de la vivienda no presenta señales de haber sido forzada -dijo uno de los primeros funcionarios de la policía científica que llegaron al sitio, un hombre bajo, medio colorado, de bigoticos incipientes.

-O la sorprendió cuando iba entrando a la casa. A lo mejor estaba escondido entre las matas -repicó una agente que se había colocado unos guantes de látex y examinaba minuciosamente la herida que había causado la muerte de la anciana.

-El hecho de que le hayan atado las manos a la espalda nos dice que lo hicieron para provocar en ella alguna confesión, por lo que no cuadra la hipótesis del secuestro. Busquen bien por los alrededores, conversen con todos los vecinos para ver si alguno escuchó o vio algo raro. Hay que interrogar a los hijos para ver si la señora y el señor tenían bienes de fortuna, o si tenían alguna plata guardada, y también para que verifiquen si se llevaron algo de valor de la vivienda -ordenó el que fungía de jefe del grupo, quien tenía rango de inspector.

Minutos después revisaban también el cuerpo sin vida de Presentación Orozco. Fue hallado muy cerca de la vivienda, en una zona semiboscosa. También tenía las manos atadas a la espalda e igualmente había sido degollado. Era como si los asesinos no estuviesen interesados en hacer ningún tipo de bulla. En vida nunca aparentó sus 74 años, pues era un hombre moreno, robusto y recio. Sin embargo, ahora que la sangre había salido todita de su cuerpo, era como si le hubieran caído todos los años del mundo.

Ambos tenían una data de muerte de unas doce horas. Se cree que los mataron ese mismo día en la mañana. Por eso fue que no acudieron a la misa y esa fue la razón por la que sus familiares y amistades se extrañaron y comenzaron a buscarlos, ya que ellos podían fallar e incumplir con cualquier cosa, menos a su compromiso con Dios. De hecho, cada vez que su hija le preguntaba a Nohemí del Carmen cómo se sentía, ella respondía "bien, por lo menos este domingo fui a misa. El día que yo deje de ir a mi misa, eso indica que estoy bastante mal, grave diría yo".

-Hay dos alternativas: o lo agarraron primero a él y como no quiso hablar lo mataron, y después fueron e hicieron lo mismo con la señora. O simplemente él, en un descuido de los criminales, abrió la puerta y se fue corriendo con intenciones de escapar -dijo el policía de los bigoticos incipientes.

-Me voy más por la segunda opción. He escuchado hablar del señor Presentación. No era hombre de salir corriendo y dejar a su hermana sola, a merced de unos criminales. Eso fue que lo sorprendieron en el patio y allí lo mataron porque se negó a decirles algo -refirió la funcionaria de los guantes de látex.

-Yo también creo esta última hipótesis. Busquen bien por los alrededores. Hay que hallar el arma homicida. Ese cuchillo deben haberlo dejado por acá mismo, manifestó el inspector, quien a cada rato se le caía el carnet con fondo azul en el que aparecía su foto, con tres rayitas negras debajo. Las credenciales de los otros dos agentes eran de fondo azul también, pero sin rayitas negras.

Posteriormente se supo que los dos infortunados habían cobrado recientemente su pensión de la Misión En Amor Mayor en una institución bancaria de La Fría. Entre los dos tenían cuatro mil doscientos bolívares. Por esa suma y otros tres mil bolívares que tenían guardados para realizar unas mejoras a la casa fue que los asesinaron.

Él tenía cuatro hijos, y trabajó durante veinte años en el Instituto Nacional de Obras Sanitarias (Inos) de La Fría. Ya estaba jubilado. Su hermana tenía una sola hija, que reside en Caracas.

El ahijado. 

Días después, funcionarios del Cicpc lograron aclarar el crimen. Uno de los detenidos resultó ser un muchacho, ahijado de Presentación Orozco y que vivía en el mismo sector. En total fueron detenidos Ender Urdaneta, de 19 años; Rommer López Nieves, Darwin Duarte Bayona, de 27 años, y Zaida Becerra Ortega, de 27 años de edad. Pertenecían a la banda Los Monstruos de La Fría, involucrados en otros asesinatos, entre ellos el de un peluquero de nombre Pedro Ramírez Sierra, a quien también degollaron.

wpoleo@cadena-capriles.com | @Willmerpoleo


Publicidad


Publicidad


Publicidad


Publicidad


Publicidad


Publicidad