Pedro y Ramón Dahdah: Habrá una explosión de talentos

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Pedro y Ramón Dahdah son dos hermanos que apuestan al futuro del país y se quedaron aquí, desarrollando productos novedosos, en un segmento del mercado gastronómico, que si bien hay competencia, ellos lograron resaltar con la innovación.
Un buen día decidieron emprender solos un negocio, independizarse, en un área en la que ambos habían estado trabajando con otras marcas y otros socios, como es el de la heladería.

La novedad de su propuesta los hace diferentes. Han logrado ganancias que van más allá de lo económico, como es el apoyar a las comunidades indígenas del Amazonas y ampliar el vocabulario dando a conocer el nombre de frutas autóctonas, que muchos piensan son del Brasil y están en nuestro territorio; pero sobre todo decidieron hacerlo en Venezuela.

—Pedro, ¿cómo ustedes deciden, en esta economía tan difícil, emprender este negocio?
—Fue todo un reto, porque no teníamos opción y no queríamos irnos del país. Decidimos apostar a quedarnos aquí y lo hicimos desarrollando productos con sabores muy autóctonos, muy venezolanos. Primero fueron las frutas del Amazonas, que nos dieron el empuje, para ir desarrollando los sabores de la dulcería criolla, sobre todo la que se desconocía en Caracas, como bienmesabe, jalea de mango, torta bejarana, de chicha caraqueña, de helado de Miramar. Hicimos helados de dulce de lechoza, que es temático y que hacemos en Navidad, con el de ponche crema y torta negra. Fuimos creciendo. Abrimos un segundo negocio en el Centro Comercial San Luis, porque nacimos en el centro de Caracas. Vamos por un tercer negocio en Valle Arriba y con intención de un cuarto punto de venta. Metimos toda la fuerza en el mismo asador.

—Ramón, ¿por qué en el área de helados?
—Siempre estuvimos ligados a la parte de helados y pastelerías. Luego nos independizamos y nos dedicamos a lo que más nos gusta de las dos líneas, como es el helado. Comenzamos a desarrollar sabores en base a helado; cualquier invento que se hiciera era con helado. Nos preparamos, invertimos, hicimos todo para trabajar en función de ello y es lo que hemos estado haciendo.

—Pedro, ¿cómo han hecho ustedes para lograr este emprendimiento, en este entorno económico?
—Hemos tenido la suerte de conseguir locales que en algún momento funcionaron como heladerías. Las personas nos ofrecieron estos locales. Nos metimos en ellos, los acondicionamos a la filosofía de lo que es nuestro producto, con la imagen de nuestra marca. Sitios que han dejado otros y nosotros los estamos ocupando.

—Pedro, a futuro ¿cómo ven la parte gastronómica y cómo piensan que se podrán afianzar nuevas marcas?
—Con este entorno económico hay grandes ideas, grandes productos. Cuesta mucho sacar a flote un producto cuando se está comenzando, pero tendremos una economía más clara y habrá una explosión de productos y talentos escondidos, que van a inundar la parte gastronómica del país. No sólo en la parte de comida o pastelería, sino de muchas otras cosas que se están haciendo en paralelo. Hay gente haciendo grandes cosas. Hay emprendimientos, como en el café, y lo mismo está sucediendo con la pastelería y la heladería.

—Ramón, ¿qué le recomienda a quienes quieren invertir en un emprendimiento?
—Todo va de acuerdo al tamaño de la inversión. Grandes inversiones no son recomendables al principio. Las pequeñas inversiones siempre van a dar frutos. El riesgo es muy alto, pero también hay muchos nichos abiertos, que se están llenando y que se van a llenar con la velocidad del mercado. Todo el que tenga la oportunidad de hacerlo que lo haga, porque hay personas que tienen la disposición de consumir cosas, que van más allá del alimento básico. Hay un país que está funcionando que requiere de entretenimiento y la parte de gastronomía puede cumplir con eso.

Pedro interrumpe y señala: “yo agregaría que quien quiera hacerlo que lo haga, que no titubee; si titubea ahí es donde tiene el tropiezo. Si está decidido a hacerlo que lo haga, pero que vaya creciendo poco a poco. Meter un dedo en el agua a ver si está fría no funciona, o se mete completo o no se mete”.

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