Mauro Herrera: Confío en que el país tendrá un gran futuro

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

El doctor Mauro Herrera tiene un currículo tan extenso como la lista de pacientes que ha atendido en su consulta desde que se graduó en la Universidad de Los Andes en 1980, pero además de eso está comprometido con el país y con la atención a los venezolanos que se acercan al hospital y a la escuela Vargas, donde se encarga de formar a nuevas generaciones de galenos que buscan especializarse en cardiología.

—¿Por qué si usted tiene una carrera y conocimientos para emprender en otro país, decide quedarse en Venezuela?
—De entrada te puedo comenzar a responder que yo ya salí hace mucho tiempo y decidí regresar y quedarme. Tuve siempre muy claro, cuando inicié mi formación como cardiólogo y de cardiología intervencionista, que al completar mis estudios y trabajo hospitalario regresaría al país, para trabajar en la atención a pacientes tanto en el servicio público como en el privado y, sobre todo, con la idea de formar médicos en el área, actividad que he venido cumpliendo desde ese momento. Sobre por qué no irme de nuestro país, considero que ahora más que nunca debemos formar más y mejores profesionales en el área. Las enfermedades cardiovasculares representan la primera causa de morbilidad y muerte en nuestro país. Las de origen solamente coronario son entre 20% a 22%. Y si a eso se le agregan los problemas de aorta, los accidentes cerebrovasculares, hipertensión, diabetes (partiendo de que la diabetes es una enfermedad cardiovascular con niveles de glicemia elevados) alcanzamos la cifra de 33,7%.

—¿Hay expectativa de futuro en Venezuela? ¿Cómo ve usted el futuro?
—La responsabilidad de la salud de nuestro país es de toda nuestra sociedad. Si vemos o queremos ver salud como atención médica, obviamente depende del Estado, no sólo del Gobierno nacional, regional y local sino de todas las instituciones. Pero la salud depende del conjunto de acciones y políticas tendientes a promocionar una mejor manera de vivir, de que haya un goce físico, espiritual, que nos permita dar rienda suelta a todas nuestras alegrías, con un mejor vivir, con el disfrute de la espiritualidad. En ese sentido, sí creo y confío en que nuestro país tiene un gran futuro, ya que toda nuestra población tiene esa capacidad y deseo de cambio y de mejor vivir. Nuestro país tiene todos los recursos y riquezas para salir adelante, pero debe ser un trabajo mancomunado de todos y cambiar la mentalidad de que todo debe ser dado. Todo debe conseguirse como una respuesta a una actividad realizada y compensada. Todos debemos trabajar. Todos.

—¿Qué le diría a los venezolanos que están deshojando la margarita sobre si irse o quedarse?
—Soy muy respetuoso de la decisión que puedan tomar las personas de nuestro país de pensar que partiendo a otros países van a conseguir mejores condiciones de vida y, por supuesto, también de aquellas personas que nos quedamos aquí. Es mucho mejor emprender aquí que tratar de hacerlo en otras tierras. Usted puede ver la lamentable situación que viven nuestros compatriotas que partieron buscando otra suerte. Ahora resulta que en otros países descubrieron que hay delincuencia o cosas malas por la llegada de los venezolanos. Y nos quieren poner como responsables y chivos expiatorios de los males de esas sociedades. Yo aconsejo emprender aquí, agotar aquí. Por ejemplo, quieren irse los médicos, pero vean cómo en nuestros hospitales hay médicos de afuera que vienen a realizar estudios de postgrado. Algo deben ver ellos en nuestro país.

—Usted como médico apuesta por Venezuela y mantiene su trabajo aquí pese a la situación, ¿qué aporte hace a la salud en el país?
—Siempre he creído y creo en mi país. Sigo trabajando en el Hospital Vargas de Caracas donde soy jefe del servicio de cardiología y hemodinamia, compartiendo mi actividad asistencial con la de docente; dicto clases de pregrado en la Escuela de Medicina José María Vargas, de postgrado en cardiología de nuestro hospital y en el de cardiología intervencional que se dicta en nuestra unidad de hemodinamia. Estamos trabajando, atendiendo a una población importante (con una lista de alrededor de 700 pacientes en espera de un cateterismo cardíaco o angioplastia coronaria con implantación de stents) que viene de todo el territorio nacional. Tenemos un triaje de la consulta de hemodinamia todos los viernes, donde acuden alrededor de 60 pacientes todas las semanas. Atendemos a muchos pacientes; cada día vienen más demandando nuestros servicios y estamos para ayudarlos.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print