Gleyber sacó provecho a tres días de descanso

Extremadamente provechosos resultaron para Gleyber Torres los dos encuentros que cancelaron los Yanquis contra los Orioles por mal tiempo en los dos primeros días de la presente semana.

El joven infielder caraqueño recibió fuerte pelotazo del relevista Casey Sadler, de los Rays en el codo derecho en su último turnos de la jornada del viernes, en el Tropicana Field de Tampa, y por puro coraje, ante la emergencia con la gran cantidad de jugadores lesionados que tienen los neoyorquinos, salió a jugar en la jornada sabatina y ligó de 4-2.

El domingo lo dejaron en la banca y los siguientes dos días de descanso le resultaron muy útiles para la recuperación, aunque todavía acusa severas molestias cada vez que tienen que disparar a las bases.

La mejor evidencia de que no tiene inconvenientes a la hora de empuñar el madero, fue ofrecida por el caraqueño en la doble jornada del miércoles, en la que despachó tres vuelacercas, los números 6, 7 y 8 de la campaña, y colocó el promedio en .290, en barrida contra los Orioles en Nueva York.

“Sin dolor no hay ganancia”, respondió Torres a los reporteros que lo abordaron en el vestuario después de la doble cartelera. “Atravesamos una situación difícil con todas las lesiones, así que si uno puede jugar con cierta molestia, no hay alternativa, debes hacerlo”.

De los ocho bambinazos que ha descargado Torres este año, media docena se ha producido en encuentros contra el club de Baltimore.
Gracias a su más reciente desempeño ofensivo los Yanquis están en la pelea por el liderato de la división. En los últimos 18 juegos tiene de 71-24 para .338 de average con ocho anotadas, seis dobles, cuatro vuelacercas y once remolcadas. Tras el descanso de ayer inician hoy serie contra Tampa por tres días en su casa.