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Últimas Noticias Domingo 27 de Abril de 2003

PÁGINA RETRO

1957 LOS CABALLOS SUFRÍAN DE TOS Y APLAZARON EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
Los hípicos tuvieron 14 días de “abstinencia ”

“Un domingo sin carreras (...) viene a ser como un día sin sol ”

ENRIQUE RONDÓN NIETO



Ese Miércoles Santo más de un caballo comenzó a toser. Los jinetes se devolvían a las caballerizas y el resto era problema de los veterinarios.

El viernes, cuando los periodistas hípicos retomaron la rutina, se encontraron con un rumor que tomaba perfiles de noticia: Suspenderán las carreras del 5 y 6 por una fuerte gripe que está tumbando a los purasangre. El cronista de Últimas Noticias soltó más de un favorito, pero al final de la nota se cubrió la espalda: “Esta semana tendremos que jugar rogando que los que incluyamos en nuestra combinación no vayan a sufrir los efectos de la gripe y el obligado e inevitable retiro”.

El sábado 20 no había vuelta atrás. Comenzaba la peor “abstinencia” para los aficionados a la hípica. Francisco Urbina y Jesús Lander Guzmán, veterinarios del Hipódromo, hicieron el anuncio extraoficial y pronunciaron el largo nombre del mal que mantenía a los caballos en observación: laringotraquebronquitis, “enfermedad que, aunque es de carácter benigno, molesta y puede producir complicaciones en los animales que no sean cuidadosamente atendidos con antibióticos y alejados del entrenamiento especial”.

El presidente del Hipódromo, coronel Efraín Osorio Belisario, oficializó la recomendación de los veterinarios: “La enfermedad es sumamente contagiosa y así evitamos la propagación”.

La medida incluía a los inscritos en el Clásico Presidente de la República. El cronista ultimeño remató su información asegurando que “un domingo sin carreras, para el verdadero aficionado, viene a ser como un día sin sol”.

Sin sol también se quedaron los cientos de trabajadores que cobraban sólo si había carreras, y se las vieron negras los ciegos que habían vendido cinco mil cuadros para esa reunión. Los selladores tuvieron doble jornada porque vendieron y tuvieron que regresar el dinero. Cero ganancias.

La preocupación aumentó el 22, cuando se quedó en el sitio la yegua “Oliveti”, que era preparada para su primera aparición.

El 25, Rafael Torrealba, gerente del Hipódromo -que era en El Paraíso- pide cacao porque las pérdidas eran calculadas en 300 mil bolívares semanales.

El domingo 28 hay esperanza de que “el ayuno hípico (...) que hemos sufrido en los últimos días parece que va a terminar la próxima semana, pues si bien no hay nada cierto en forma oficial, por la manera en que fueron bajados una buena cantidad de ejemplares, tenemos la impresión de que la epizootia gripal va cediendo en forma rápida...”.

Dos días después el optimismoera mayor: “Se acabó la abstinencia para los aficionados hípicos.

El próximo sábado se reanudará la temporada oficial”, y anuncia que “hoy martes habrá inscripciones aunque el llamado para las reuniones que se efectuarán en el mencionado sábado 4 de mayo y domingo 5 advierte que están condicionadas a que la inscripción de las carreras programadas reúna el número suficiente de ejemplares para confeccionar pruebas que cubran ambos programas”.

El sábado 4 se reanudó la temporada de carreras y el público se desquitó dejando 771 mil 24 bolívares en juego de taquilla.

“Las carreras resultaron desconcertantes por los ‘tajos’ que se presentaron”. Fueron ocho carreras -entre cuatro o cinco menos que antes de la bronconeumonía. El domingo 5 no hubo cuadro con seis ganadores. De manera que pagaron 5 y 4.



“Veterinarios del Hipódromo hicieron el anuncio extraoficial y pronunciaron el largo nombre del mal que mantenía a los caballos en observación: laringotraquebron quitis



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