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Últimas Noticias Lunes 09 de Diciembre de 2002

EL PAÍS

Politikom
Después de todo esto... ¿ Podremos vivir juntos?

Luz Mely Reyes

La sonrisa la dejamos este fin de semana congelada en algun rincon del alma. Desde que se inicio este "proceso", hemos advertido sobre la espiral de violencia que empezo a formarse a principios de 1999, cuando grupos de exaltados intentaban linchar moralmente a los parlamentarios del ahora extinto Congreso.

Poco despues, el Palacio de Gobierno del estado Sucre sufrio los embates del odio.

Entonces hablamos de ese nuevo muro que se estaba levantando entre los venezolanos y que tal vez al principio no fue apreciado en su magnitud, acostumbrados como estabamos a vivir en paz.

Este ano ha sido todo de luto.

A los muertos de abril se suman los de noviembre y las tres victimas mortales de la plaza Altamira. Violencia e impunidad han formado una mezcla terrible que sigue llenando los corazones de indignacion y de rabia.

No solo hay dolor por ver otras vidas mutiladas, sino la triste certeza de que si no nos aferramos a la racionalidad, a los valores, o quizas para los creyentes, a Dios, esa espiral, al igual que un tornado, nos succionara.

Tu amigo, tu hermano, tu companero, ya no te invitan a compartir su posicion sino que te empuja hacia ella.

Asi, cada dia muchos mas estan dispuestos a morir por una causa.

Parece que nadie saldra ileso.

Cada vez hay quienes se miran con mas sospecha. Se descubre el odio y el rechazo a los que no piensan como tu.

En manos de unos pocos esta el futuro. En el corazon y en la mente de muchos esta evitar mas muertes.

Cualquiera sea el desenlace, vale preguntarse si ante tanto odio mutuo y tanta rabia podremos, despues de todo, vivir juntos.

Como reconstruir una nacion en la que la existencia de unos pasa por el exterminio de otros? La democracia requiere de ciudadanos entrenados. El despertar que ha habido es un gran aprendizaje. Tambien, ojala que lo hayamos notado, siempre se puede estar peor de lo que estamos. Hay muchas razones para vivir, pero para hacerlo es necesaria la paz.


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