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MEMORIAS DEL SIGLO XX 1946: El Decreto 321Ramón J. Velásquez
El 30 de mayo de 1946, la Junta Revolucionaria de Gobierno dictó el Decreto N° 321, "Sobre Calificaciones, Promociones y Exámenes en Educación Primaria, Secundaria y Normal". Desempeñaba la Cartera de Educación un eminente médico, investigador científico y catedrático, Humberto García Arocha, y quien había sido uno de los líderes principales de la Federación de Estudiantes en las jornadas iniciales del año 1936. Acompañaban al ministro García Arocha en su gestión Siso Martínez, Escurama Duque y Solares Pérez, destacados educadores y activos voceros de la reforma educacional. El Decreto N° 321 era el primer paso trascendental de la reforma que el nuevo gobierno había anunciado y tenía el propósito de lograr que las calificaciones, promociones y exámenes expresaran la apreciación nacional del rendimiento escolar integral del alumno, y que correspondieran a la necesidad de adecuar los estudios al conocimiento que el cursante posea en lo fundamental de las diversas asignaturas, habida cuenta de su comportamiento social y de sus aptitudes intelectuales y físicas. La publicación del Decreto 321 creó la verdadera primera crisis que durante su mandato hubo de confrontar la Junta Revolucionaria. En el primer tiempo del conflicto no participaron los sectores políticos adversarios de la nueva situación oficial, y fue un debate entre educadores de los institutos privados, asistidos por la jerarquía de la Iglesia y el Gobierno, pero al final la presencia de la oposición política respaldada por los sectores católicos de la capital, intervino en el episodio, obligando al Gobierno a retroceder. El 1° de junio, miles de estudiantes de los colegios privados se reunieron al comienzo de la mañana, en el Parque Carabobo. Eran alumnos de educación primaria, secundaria y normal que organizaban una marcha que iba a desfilar ante el Ministerio de Educación para protestar por la discriminación que establecía -según ellos- entre los institutos, colegios y liceos públicos y privados en el Decreto 321. Pasó el desfile que calculaban los periódicos de la época en 5.000 estudiantes ante el edificio del Ministerio y siguió hacia Miraflores, en donde se detuvieron por corto tiempo para corear sus consignas de "Igualdad" y "Justicia" y siguieron hasta la urbanización El Silencio, en donde terminó la marcha. El ministro García Arocha en una rueda de prensa hizo una larga explicación de las razones por las cuales, ante la nueva realidad nacional del crecimiento en el número de institutos privados, manejados no solamente por la Iglesia Católica, era necesario establecer normas que ya existen en todos los países. En sus detalladas explicaciones insistió que el "Decreto 321 no ha inventado un distingo entre la educación oficial y la privada y que simplemente ha conservado, la tradición legislativa y judicial imperante en la materia". Por su parte, el Colegio de Profesores, encabezados por el profesor Ulises Soriano, dictó un acuerdo de total apoyo a las disposiciones del Decreto 321, considerando que sus disposiciones constituían "un gran paso de naturaleza positiva para una reforma integral de la enseñanza ya que amplia el carácter de educación no ciñéndola solamente a la adquisición de conocimientos, interpretando así los ideales que sustenta el Colegio de Profesores". Apoyo de la misma significación ofreció la Federación Venezolana de Maestros, a los propósitos de reforma educativa consagrados en el 321. Expresaba el manifiesto de los maestros que el Decreto "contribuye a la profesionalización de la enseñanza", "tiende al control racional de la educación por el Estado" y "representa un progreso en cuanto a la apreciación del rendimiento escolar". El 8 de junio recorrió las calles de Caracas, partiendo del Parque Carabobo, la mayor manifestación de adolescentes y jóvenes que hasta entonces hubiera conocido Caracas, a la cual se fueron agregando en el transcurso de la marcha la mayoría de los padres de familia de los estudiantes, manifestantes y una concurrencia de católicos y de adversarios del Gobierno que aumentaba a medida que avanzaba el desfile. Era una nueva manifestación de los alumnos de los institutos privados que protestaban por la desigualdad que creaba el 321. La manifestación se encaminó al Palacio de Miraflores. En la esquina de Llaguno, dice El Universal, estaba situado un cordón de soldados que trató de cerrar el paso a los manifestantes, dando lugar a que los estudiantes se sentaran en toda la vía y se constituyó una comisión de damas que entonces se pusieron a la cabeza del desfile y se abalanzaron sobre los soldados que de manera serena se oponían al avance de la manifestación. Los soldados del cuartel custodiaban las puertas del Palacio y se oponían a quienes pretendían entrar a Miraflores. Finalmente, un oficial dio la orden de despejar el paso y la manifestación siguió hacia La Pastora, donde se disolvió. El 10 de junio, la Federación Venezolana de Maestros, el Colegio de Profesores y la Confederación de Trabajadores de Venezuela respondieron a las marchas de protesta con una manifestación de apoyo al Decreto que se consideró como la mayor concentración popular realizada hasta entonces en Caracas. A los gritos de "abajo la reacción", "Abajo Copei" marcharon por las calles hasta llegar a El Silencio, en donde enardecidos oradores proclamaban su apoyo a la medida. La Junta Revolucionaria consideró que el problema originado por el 321 había creado una peligrosa situación política y decidió modificar el Decreto. Convocó al ministro García Arocha y a su equipo colaborador a una reunión que empezó a las nueve de la mañana y terminó en horas de la noche con la renuncia irrevocable de García Arocha y de sus colaboradores. La Junta Revolucionaria promulgó entonces el Decreto Ley 344, que dejaba sin efecto las reformas en el régimen de exámenes, promociones y calificaciones del 321. La Federación de Maestros y el Colegio de Profesores manifestaron su protesta por el contenido del nuevo Decreto, calificándolo de "antipedagógico y por vulnerar los principios de la ética educativa". En sustitución del ministro García Arocha fue designado el Dr. Antonio Anzola Carrillo. |
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