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Últimas Noticias Domingo 27 de Octubre de 2002

LA VIDA

ENTREVISTA LA PERIODISTA NO CREE EN LOS ATAJOS “EXTREMISTAS” PARA SALIR DE LA ACTUAL CRISIS POLÍTICA
MILAGROS SOCORRO

"La Venezuela delmedio no es santurrona ni bobalicona"

CLAUDIA FURIATI PÁEZ

PERIODISMO Se puede ejercer sin fanatismos.
UBALDO ZABALA

El pasado jueves 17 de octubre, su firma no sólo apareció al pie de su columna Con acento de El Nacional, sino también junto a la de otras personalidades de la vida pública nacional, de distintos oficios y posiciones políticas, en el comunicado Contra la violencia: Democracia.

En este documento se solicitaba aceptar la propuesta de mediación de laOEA en la actual crisis de gobernabilidad.

Unainiciativa que fue bienvenida por muchos venezolanos ajenos a tomar posiciones extremistas asomadas tanto por el oficialismo como la oposición: los del medio. De ellos quiso hablar Milagros Socorro.


¿Existe una Venezuela del medio? No solamente existe, sino que estoy convencida de que es la Venezuela mayoritaria. Es una Venezuela que se niega a caer en la polarización.


¿Podría definirla? La posición del centro o medio es aquella que está perfectamente consciente de que en Venezuela "los atajos" -me refiero al camino más corto, el que se sale de la caminería prevista en una cartografía institucional nos han llevado a profundizar las crisis, el caos y sobre todo a hacer de la violencia un protocolo aceptado. Así nos los ha señalado la historia nacional.

Por ello creo que en este momento sí hay una Venezuela de centro, que no está representada en partidos políticos, ni en la sociedad civil ni en los medios de comunicación.

Lo que ocurre es que esta Venezuela es menos visible, porque las posiciones mesuradas, ponderadas y sensatas son menos ruidosas y aparatosas, pero existen. Creo que los partidos no se atreven a capitalizar esta voluntad que, insisto, es mayoritaria; que las organizaciones civiles también han caído en cierto juego “protofascista” y que los medios hemos pecado de poca sensatez.


¿Eso nos lleva a pensar que ante una Venezuela del medio se contrapone una Venezuela mediática? No lo sé. Lo que sí puedo decir es que esta Venezuela intuye con una gran claridad que es hija de la tradición democrática que indudablemente tenemos en el país. Que las salidas apresuradas, desesperadas e irreflexivas no nos han conducido a nada ni lo harán.

La solución a la crisis efectivamente pasa por un cambio de gobierno. El fracaso del presidente Chávez es evidente en todos los sectores del país. Pero en lo que no estoy de acuerdo con los que así piensan, es que sí puede haber algo peor que Chávez, aunque no nos parezca, por lo terriblemente ineficiente y corrupto y confiscador de las libertades públicas como ha sido este gobierno. Su origen legítimo no lo tendría uno que surgiera de una asonada o de una aventura. Esto nos indica que podríamos estar peor, e incluso caer en un aislamiento internacional.

Veo en algunos generales que se han pronunciado desde el pasado martes, un claro talante autoritario y un gran afán de protagonismo. Pareciera que algunos de ellos lo que quieren es estar en el lugar de Chávez. No obstante, tengo indicios para pensar que la mayoría de estos oficiales sí está pensando en la institución y en el bien de la nación.


¿Qué pasa entonces con los líderes de la oposición? Cuando Chávez irrumpe en el panorama político nacional, ya los partidos estaban tan deteriorados, tan desacreditados, era tal la ineficiencia en la que habían incurrido y tal la corrupción en la que habían participado, que fue como “el tercero” que se cuela entre una pareja ya rota.

Esa situación de fractura estamos muy lejos de haberla subsanado.

Vivimos en pleno el desparrame de los partidos políticos.

La única forma de que haya liderazgo en las democracias modernas, es que sean canalizados por estas organizaciones.

Si en Venezuela hay una estampida de partidos político, mal podemos pensar que hay un liderazgo en la oposición, como tampoco lo hay en el Gobierno.

Este es un momento especialmente sombrío para Venezuela por lo confuso y por los actos movidos por la desesperación e improvisación. Hoy nadie sabe en qué creer, lo deduzco por los lectores que me escriben.

Hay un gran descrédito y lo que se percibe es un gran agotamiento en la gente que marchó, que hizo un esfuerzo político, emocional y físico; la misma gente que se paró cerrando sus pequeños comercios. Parece que hubieran descartado estos esfuerzos colectivos para abrazar una tirada de parada que además dan los que tienen las armas. Eso es inadmisible.


¿Es contra esa postura que surge el planteamiento de “Contra la violencia: Democracia”? Ese comunicado a lo que alude muy claramente es a la mediación internacional. Si en Centroamérica hubieran buscado una mediación internacional en el momento que había que hacerlo, como ahora nosotros, cuando el conflicto desbordaba los bornes, se hubieran evitado diez años de guerra en El Salvador y cien mil muertos.

Entonces, si ya existe un experiencia tan dramática, ¿por qué no mirarnos en ella? ¿O es que por ser la Nación que logramos ser en el siglo XX, creemos que estamos blindados de tener una situación catastrófica? Pues no es lo que nos dice la realidad.

Hemos demostrado que estamos tan crispados que no podemos dialogar. Admitiendo la mediación internacional es una forma de admitir nuestra disposición al diálogo. No creo que eso deba confundirse con una confiscación de la soberanía ni intervención foránea, no es lo mismo. Tenemos que hacer TODO para evitar una sola muerte.

Insisto: no es que sea un temor histérico, es que ya lo vivimos el pasado 11 de abril. Los muertos no tienen bando, ni color ni partidos.


Ante este panorama, ¿cuál debe ser la actitud de los periodistas a fin de dar tribuna a esa Venezuela del centro? Debo advertir que este centro no es bobalicón ni santurrón o que está más allá del bien y del mal. Aquí todo el mundo está hasta el pescuezo. Ser del medio no significa que se trata de seres despolitizados, ángeles sin corporeidad humana y por tanto sin defectos ni pasiones.

Creo que mayoritariamente ese centro se inclina a desear la salida del Presidente, sólo que lo quiere hacer por una vía institucional, sin atropellar a nadie. Sin magnicidios, sin golpes de Estado, sin autogolpe, sin vainas raras.

MEA CULPA
“Debo aclarar que yo soy un vaciado de cualquier falla o defecto que han tenido los medios de comunicación social en torno a la actual coryuntura del país. Esa es una de las razones por las que siempre me inhibo de participar en foros sobre los medios, porque estoy en ellos, soy un producto de ellos y estoy segura de que la primera que incurre en los defectos que se le señalan soy yo”, advierte para luego decir: “Hice un excepción porque se trata de hablar del centro”.


FRASES
“Los partidos no se atreven a capitalizar esta voluntad”
“Esta Venezuela intuye que es hija de tradición democrática”

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