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Últimas Noticias Domingo 05 de Mayo de 2002

LA VIDA

ANIVERSARIO EL PRÓXIMO MARTES SE CUMPLEN 7 AÑOS DE LA BEATIFICACIÓN DE LA MADRE MARÍA DE SAN JOSÉ Una vida
Una vida consagrada a Dios

Se siguen recaudando pruebas de un nuevo milagro que le abriría las puertas de la canonización

Miriam Morillo

El 7 de mayo de 1995, su Santidad el Papa Juan Pablo II declara oficialmente beata a la Madre María de San José. De ese hecho se cumplen 7 años el próximo martes.

Numerosas biografías señalan que la Madre María de San José nació el 25 de abril de 1875 en Choroní, estado Aragua. Sus padres fueron Clemente Alvarado y Margarita Cardozo. Fue bautizada con el nombre de Laura.

Durante su niñez y adolescencia dio testimonios de entrega cristiana y fuerza de voluntad: "Quiero que mi vida se deslice entre el calvario y el altar", expresó.

“LA NIÑA DEL CRISTO”
A los 13 años de edad hizo su primera comunión, se ofreció a Dios como “esposa” y se dedica a enseñar a un grupo de niños pobres en su propio hogar, creando una escuela católica gratuita. Llevaba siempre un crucifijo sobre el pecho, lo cual llevó a que la llamaran "La Niña del Cristo".

A los 16 años trabajó como voluntaria e impartió catequesis en el primer hospital de Maracay.

A los 17 años atiende a la población de Maracay, víctima de una epidemia de paludismo, tuberculosis, anquilostomiasis y gastroenteritis, trabajando como voluntaria en el Hospital "San José". Cada día permanecía más y más horas en este centro de salud, hasta que terminó por hacerlo su residencia.

El 11 de febrero de 1901, cuando tenía 26 años de edad, junto al presbítero Vicente López Aveledo, fundó una Congregación de Agustinas Recoletas, de la cual es nombrada, en 1902, superiora general, cargo en el que permaneció hasta 1960. Asume la regla de San Agustín y el hábito de Santa Rita.

Con dedicación recorrió Maracay, Caracas, Barquisimeto, La Victoria, Los Teques, Calabozo, Puerto Cabello, Valencia y Coro llevando su mensaje de solidaridad y amor. Su actividad en la Congregación la llevó a crear fundaciones benéficas para huérfanos, niños abandonados y ancianos. Se fundaron 4.035 casas a nivel nacional.

En Caracas fundó, en el año 1935, el Colegio Divina Pastora, ubicado en la parroquia La Pastora.

VIRTUDES
La Madre María de San José fue siempre un alma de oración, penitencia, trabajo y servicio, por lo que después de su muerte en Maracay, el 2 de abril de 1967, comenzó a ser venerada por los fieles.

Su fama de santa se acrecentó tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, por lo que los Agustinos Recoletos instaron a la apertura de su canonización. De esta manera se inicia la investigación histórica, recopilación de datos, testimonios y documentos, con la aprobación de las autoridades eclesiásticas.



Camino a los altares
En 1982, la Hermana Teresa Silva, miembro de la Congregación de las Agustinas Recoletas del Corazón de Jesús, después de 26 años de una enfermedad irreversible, que no admitía tratamiento alguno, sólo calmantes, 4 años de invalidez y más de 20 operaciones, alcanza repentina y total curación, atribuida a la intercesión de la Madre María de San José, a los 50 años de edad, tal y como la beata se lo había prometido en vida. La Hermana Teresa fue sanada de osteoartrosis, recobrando sorpresivamente la facultad de caminar. La verificación del milagro llevó a la beatificación de la Madre María de San José por Su Santidad el Papa Juan Pablo II el 7 de mayo de 1995. Habían transcurrido 28 años desde su muerte. La iglesia venezolana se llenó de gozo al contar con la primera beata: la Madre María de San José, por lo que dedicó el 7 de mayo a la celebración de su Día.

Diariamente su Santuario en Maracay es visitado por cientos de fieles, tanto del país como de diversas partes del mundo, mientras crecen los favores concedidos por su intercesión. Actualmente se siguen recaudando pruebas para la comprobación de un nuevo milagro que abriría las puertas a la canonización de la Madre María.





Devoción y fe
Cuando Laura estaba a punto de cumplir 24 años de edad, su papá sufrió una congestión cerebral, por lo que le ofreció a Dios el ayuno total, por manos de la Virgen María, si su papá, quien no simpatizaba con la doctrina de la iglesia católica, se confesaba antes de morir. El milagro no se hizo esperar: Don Clemente reaccionó, recobró el conocimiento y pidió que le llamaran un sacerdote.

Se confesó, comulgó y le impusieron los santos óleos. A las pocas horas murió. En Laura hubo una mezcla de sentimientos: por una parte, su felicidad era inmensa porque por fin su papá se había reconciliado con Dios y, por la otra, la gran tristeza de perder a su querido “viejo”.

A partir de ese momento, Laura comenzó a cumplirle su promesa del ayuno a Dios. Hasta el día en que murió, a los 92 años de edad, lo que comía todos los días era: en el desayuno, un pedazo de pan tostado, un par de cucharaditas de maicena y un trocito de fruta. En el almuerzo, una cucharada sopera de arroz y un pedacito de plátano verde aliñado con ajo. Para mortificarse tomaba jugo de naranja amargo. En la noche no comía nada.





Cuerpo incorrupto
En el proceso de virtudes de la Madre María, iniciado en el Vaticano en 1983, se introduce también el caso de la Hermana Teresa y se recaban las pruebas testificales y documentales. Tras declararla venerable, el 7 de marzo de 1992, Su Santidad Juan Pablo II publica el decreto de la aprobación del milagro el 23 de diciembre de 1993, previo estudio y unánime aprobación de los expertos: médicos, teólogos y cardenales. El decreto papal deja abiertas las puertas a la beatificación, por lo que, cumplidos los requisitos de ley, se procedió a la exhumación de los restos el 19 de enero de 1994, hallándose su cuerpo incorrupto: en medio de la destrucción casi total de la urna de madera, por la humedad del subsuelo, su cuerpo intacto con el atuendo religioso en perfectas condiciones y la cruz de madera junto al tallo del ramo de azucenas con las hojas aún verdosas.

Al trascender la noticia, el pueblo se volcó a la capilla.

A solicitud de las Hermanas Agustinas, un equipo de profesionales estudió y sometió el cadáver a técnicas especiales de preservación, para luego ser expuesto a la veneración de los fieles.





Celebración
Para conmemorar el séptimo aniversario de la Beatificación de la Madre María de San José, en el Santuario de Maracay, se oficiarán 2 misas el martes 7: una a las 10 am, celebrada por monseñor Eduardo Delprete, Obispo coayudtor de Maracay, y otra a las 5 pm. En Caracas, la Fundación Madre María de San José, comunidad cristiana aprobada por las Hermanas Agustinas 4 meses después de la beatificación, y el párroco de la Iglesia de la Divina Pastora, padre Roberto Acevedo, programó 3 días de actos a partir de las 4 de la tarde. Informó el presidente de la comunidad, Rodolfo Valdivieso, que el acto central será hoy domingo 5, con rosario, novena, una misa cantada y la procesión con la imagen de la Beata a las 5 de la tarde. También el martes 7, en el Colegio Divina Pastora, dirigido por la Madre Efigenia Jiménez, se oficiará una misa y se develará un cuadro de San Agustín, de quien la Madre María de San José era devota, en la habitación donde se quedaba cuando venía a Caracas y donde se conservan intactos la cama donde dormía y sus objetos personales.


TESTIMONIOS
  • Judith García,
  • médico Ante un intenso dolor de cabeza presentado por su hija, el oftalmólogo diagnosticó edema de papila bilateral, que suponía un problema serio en el cerebro. “Invoqué con mucha fe a la beata María. No sé de dónde se desprendió una estampa con su imagen y me cayó sobre las piernas. Mi hija mejoró del dolor de cabeza y el estudio radiológico fue normal".

  • Lourdes Abreu
  • Su hijo Juan Toro, de 6 años, fue hospitalizado con neumonía durante un mes. La infección no cedía con el tratamiento y el niño empeoraba. Desde Guarenas se fueron en peregrinación parroquial hasta el Santuario de la beata María, en Maracay, donde oraron con fe y devoción. Al día siguiente, la curación del pequeño Juan fue repentina y total.

  • Carmen Rivero
  • Paciente de Guarenas con neumonía bilateral durante 8 días, 5 de ellos en terapia intensiva, propensa a paro respiratorio. Su esposo suplicó a la beata María y recuperó totalmente su salud en cuestión de horas.

  • Norma García
  • Su nieto de 6 años introdujo un dedo en un enchufe eléctrico, perdió la visión durante varias horas.

    Invocaron a la Madre María de San José y poco después recuperó totalmente la vista.


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