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Últimas Noticias Miércoles 22 de Agosto de 2001

LA OPINIÓN

Oficina de Fuerte Tiuna

DOMINGO ALBERTO RANGEL (*)

El gobierno de Chávez, como los actores de teatro, vive de la apariencia, produce gestos, explota lo superficial que atraiga a los cándidos. No tiene la menor importancia el cierre de la oficina norteamericana en Fuerte Tiuna. Dentro de unos días podrá funcionar de nuevo esa oficina a menos de una cuadra de Fuerte Tiuna, si el gobierno yanqui, que no es indigente, consigue un buen local en las cercanías del complejo militar.

Y nada habrá pasado.

Todo en torno a esto es una pompa de jabón.

Los yanquis, como cabeza de un imperio, saben distinguir las esencias de las apariencias, lo efectista de lo real. Lo importante y efectivo para los Estados Unidos como cabeza de un sistema imperialista, es en cuanto a Venezuela la colaboración que aquí se obtenga para acosar, cercar o perseguir a la guerrilla colombiana. Nada preocupa hoy más al im perio norteamericano que la guerra del hermano país donde grupos revolucionarios están derrotando al ejército oficial y, de triunfar, instaurarían un orden distinto allende el Táchira.

El régimen de Chávez tiene en la frontera dos teatros de operaciones militares cuyo único oficio y cuya sola misión es combatir, perseguir o incomodar a la guerrilla y prestar al ejército de Colombia toda la colaboración que este requiera. Es tal la integración en la frontera de los dos ejércitos que se confunden por completo. La acción represiva de nuestro ejército es tan constante que ya los ganaderos no protestan.

La oficina de Fuerte Tiuna es tema para los tontos con acceso a la prensa que se alarman o entusiasman según sea su posición. Pura pinta diría una abuela.

(*) Escritor / Profesor universitario


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